PSOE y Frente Amplio pactan una lista única al Senado para disputar la mayoría del PP
La coalición se presentará en 48 provincias para concentrar el voto progresista y tratar de reducir la ventaja del PP en la Cámara Alta.

La coalición, que se presentará como Senado de Progreso en 48 provincias, reúne a los socialistas, Sumar, IU, Más Madrid y otras fuerzas progresistas, pero deja fuera a Podemos
El PSOE y varias formaciones de la izquierda alternativa han cerrado un acuerdo para concurrir con candidaturas conjuntas al Senado en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La alianza, que se presentará bajo el nombre de Senado de Progreso, busca concentrar el voto progresista y competir con más fuerza frente a las listas del PP y Vox.
El pacto incluye a los socialistas, Movimiento Sumar, Izquierda Unida y Más Madrid, además de otras fuerzas regionalistas como Compromís y Chunta. Podemos, sin embargo, se ha quedado fuera del acuerdo, en línea con lo ocurrido en las negociaciones para las candidaturas al Congreso. Por el momento, está pendiente saber si la formación morada presentará listas propias al Senado.
La candidatura conjunta se desplegará en 48 provincias, todas salvo las cuatro catalanas, y evitará que las formaciones firmantes compitan entre sí por los 208 escaños de elección directa que se repartirán en las urnas.
Un acuerdo cerrado al límite del plazo
Las negociaciones comenzaron hace aproximadamente una semana, después de que la dirección socialista abriera la puerta a una alianza para el Senado. Las conversaciones se intensificaron durante los últimos días, con reuniones entre las distintas fuerzas y contactos discretos para intentar acercar posiciones.
La complejidad del acuerdo estaba en reunir a más de una decena de organizaciones bajo una misma candidatura. Finalmente, las partes alcanzaron un entendimiento el viernes por la noche, pocos minutos antes de que expirara el plazo para registrar coaliciones electorales, fijado a las 23.59 horas.
La plataforma ciudadana Senadores y Senadoras por la Democracia, que promovía la iniciativa, anunció que las candidaturas se presentarán con la denominación de Senado de Progreso.
El objetivo es evitar la dispersión del voto de izquierdas en una cámara en la que el sistema de elección puede favorecer a las candidaturas que concentran más apoyos. La alianza pretende así disputar la mayoría que el PP ha mantenido durante la legislatura que ahora termina.
Qué habría cambiado en el Senado de 2023
Los resultados de las últimas elecciones generales sirven para medir el posible efecto de la candidatura conjunta. En 2023, el PP obtuvo 120 de los 208 senadores elegidos directamente por los ciudadanos, mientras que el PSOE consiguió 73. Ni Vox ni Sumar lograron representación por esta vía.
Sin embargo, un cálculo sobre aquellos resultados apunta a que la distribución habría sido muy distinta si socialistas y Sumar hubieran concurrido juntos. En ese escenario, la candidatura conjunta habría alcanzado 116 senadores, frente a los 81 que habría obtenido el PP. Vox tampoco habría conseguido escaños por elección directa.
La comparación ayuda a explicar el interés de la izquierda por unificar sus listas en la Cámara Alta. No obstante, se trata de una simulación basada en los resultados de 2023, no de una previsión sobre lo que ocurrirá el próximo 29 de noviembre.
El Senado cuenta también con 58 miembros designados por los parlamentos autonómicos, que se suman a los 208 elegidos directamente en las urnas.
Un precedente de unidad entre PSOE e IU
La alianza tiene antecedentes, aunque el acuerdo actual abarca un territorio más amplio. En el año 2000, el PSOE e Izquierda Unida ya pactaron candidaturas conjuntas al Senado en 27 circunscripciones.
Ahora, el entendimiento incorpora a más organizaciones y se extiende a casi todo el país. La iniciativa busca convertir la coordinación electoral en una herramienta para reducir la ventaja del PP en la Cámara Alta, aunque el resultado dependerá de los votos que consiga cada candidatura en noviembre.

