Impétigo infantil: aumentan las resistencias a los antibióticos
La comunidad recomienda inicialmente clorhexidina para los casos no complicados, mientras los especialistas reclaman más vigilancia y pruebas microbiológicas.

El aumento de las resistencias bacterianas está dificultando el tratamiento de algunos casos de impétigo infantil en España. Pediatras, dermatólogos e investigadores advierten de que cada vez observan más infecciones cutáneas que no responden como se esperaba a los antibióticos tópicos utilizados habitualmente.
La situación ha llevado a Aragón a modificar sus recomendaciones para tratar los casos no complicados de esta infección. La comunidad ha situado la clorhexidina, un antiséptico, como primera opción dentro de su nuevo protocolo, en lugar de recurrir inicialmente a pomadas antibióticas como la mupirocina o el ácido fusídico.
La medida responde a las dificultades observadas en la práctica clínica, aunque todavía es pronto para evaluar sus resultados. Además, el alcance del aumento de casos en todo el país no está cuantificado con precisión, debido a la falta de registros epidemiológicos nacionales específicos.
Qué está ocurriendo con el impétigo infantil en España
El impétigo es una infección superficial de la piel causada principalmente por las bacterias Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes. Afecta especialmente a la población infantil y puede manifestarse mediante ampollas, manchas rojizas, lesiones y costras, con frecuencia alrededor de la nariz y la boca.
Aunque suele ser una infección localizada, su facilidad de transmisión puede favorecer la aparición de nuevos casos en familias, colegios y otros entornos donde los niños mantienen contacto estrecho.
Especialistas consultados aseguran que han observado un incremento de los casos durante los últimos años. Sin embargo, el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III no dispone de datos que permitan determinar con exactitud la magnitud del problema en España, ya que el impétigo no es una enfermedad de declaración obligatoria.
Por qué algunas pomadas antibióticas han perdido eficacia
Los tratamientos antibióticos tópicos han sido una opción habitual para determinadas formas de impétigo. No obstante, cuando las bacterias desarrollan mecanismos de resistencia, algunos medicamentos pueden dejar de funcionar adecuadamente frente a ellas.
Esta situación puede prolongar la evolución de la infección, favorecer las recaídas y hacer necesario revisar el tratamiento. Los especialistas también han advertido de casos en los que la respuesta a determinados antibióticos orales ha sido insuficiente.
Esto no significa que todos los antibióticos hayan dejado de ser eficaces ni que todas las infecciones presenten resistencia. La respuesta depende de la bacteria implicada y de su sensibilidad a los medicamentos.
Aragón cambia el protocolo para tratar el impétigo
Aragón se ha convertido en la primera comunidad autónoma española en adaptar sus recomendaciones ante la pérdida de eficacia observada con algunos tratamientos habituales para el impétigo no complicado.
El cambio se adoptó en julio de 2026 y contempla el uso inicial de clorhexidina, un antiséptico, en lugar de las pomadas antibióticas que se utilizaban tradicionalmente como primera opción en estos casos.
Juan Manuel García-Lechuz, médico del Hospital Miguel Servet y profesor de Microbiología de la Universidad de Zaragoza, ha explicado que la modificación responde a los resultados de investigaciones sobre la evolución de la infección y la resistencia bacteriana.
Un cambio que todavía necesita evaluación
La implantación del protocolo es reciente, por lo que todavía no existen datos fiables suficientes para determinar su impacto en la práctica clínica. Será necesario evaluar si la nueva estrategia consigue mejorar la evolución de las lesiones y reducir las complicaciones o las recaídas.
Por el momento, el cambio no se ha extendido a todas las comunidades autónomas. Las recomendaciones generales del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos mantienen un enfoque diferente, lo que refleja la necesidad de actualizar las pautas a partir de la evidencia disponible.
Las familias deben seguir las indicaciones del profesional sanitario y no sustituir ni suspender tratamientos por su cuenta.
Staphylococcus aureus gana protagonismo en las investigaciones
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es el papel creciente de Staphylococcus aureus en los casos de impétigo estudiados en España.
Durante el congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, celebrado en Bilbao en mayo de 2026, se presentaron estudios que analizan la evolución de las bacterias implicadas en esta infección.
Según las estimaciones expuestas por Juan Manuel García-Lechuz, Staphylococcus aureus estaría causando aproximadamente cuatro veces más casos que Streptococcus pyogenes en las muestras analizadas. Esta proporción corresponde a los estudios citados y no debe interpretarse como una cifra representativa de todos los casos nacionales.
La cepa 121 centra la atención de los expertos
Uno de los trabajos analiza 227 muestras recogidas desde 2018 y detecta un aumento de casos asociados a la cepa 121 de Staphylococcus aureus a partir de 2021 y 2022.
Los investigadores describen características relacionadas tanto con una mayor virulencia como con la resistencia genética a determinados antibióticos tópicos. Entre los factores estudiados se encuentran las toxinas exfoliativas ETA y ETB.
Un segundo estudio, basado en más de 500 casos de impétigo, encontró una asociación entre el uso inicial de determinados antibióticos tópicos y una peor evolución de la infección. Los resultados ayudan a comprender el problema, aunque deben interpretarse teniendo en cuenta las características de los pacientes y las muestras estudiadas.
Los especialistas recomiendan investigar los casos que no mejoran
Cuando una infección no responde al tratamiento indicado o reaparece repetidamente, es importante que el profesional sanitario valore las posibles causas. Una de las herramientas disponibles es el cultivo microbiológico, que permite identificar la bacteria responsable.
El antibiograma complementa esta prueba y ayuda a determinar a qué antibióticos es sensible el microorganismo. Esta información puede orientar la elección del tratamiento cuando existe sospecha de resistencia.
Los especialistas consultados destacan la importancia de mejorar la vigilancia bacteriológica para evitar que las decisiones clínicas dependan únicamente de tratamientos que funcionaban en el pasado.
El diagnóstico temprano puede ayudar a controlar la infección
La valoración sanitaria permite identificar la naturaleza de las lesiones, determinar si existen complicaciones y establecer las medidas adecuadas para cada paciente.
Si las lesiones aumentan, no mejoran con el tratamiento prescrito o reaparecen, las familias deben solicitar una nueva valoración médica. No se recomienda utilizar antibióticos sobrantes, compartir medicamentos ni cambiar las pautas sin supervisión profesional.
Por qué el impétigo puede aparecer durante todo el año
Tradicionalmente, el impétigo se ha relacionado con los meses cálidos, cuando el sudor, las picaduras de insectos y las pequeñas lesiones cutáneas pueden favorecer la aparición de infecciones.
Sin embargo, los especialistas aseguran que están observando casos también durante los meses fríos. Entre los factores que se investigan figura la posible influencia de las temperaturas elevadas durante periodos más prolongados, aunque no puede atribuirse el aumento de casos exclusivamente al cambio climático.
La aparición de infecciones fuera de la temporada habitual refuerza la importancia de mantener una vigilancia clínica continua y no limitar la sospecha a una época concreta del año.
Cómo se transmite el impétigo infantil
El impétigo puede propagarse mediante el contacto directo con las lesiones infectadas o a través de manos y objetos contaminados. El rascado también puede extender las lesiones a otras partes del cuerpo.
Para reducir el riesgo de transmisión, se recomienda mantener una buena higiene de manos, evitar compartir toallas y otros objetos personales y seguir las indicaciones del personal sanitario sobre el cuidado de las lesiones y la vuelta al colegio.
Si aparecen lesiones compatibles con impétigo, especialmente cuando se extienden o no evolucionan favorablemente, es aconsejable consultar con un profesional sanitario para confirmar el diagnóstico.
¿Qué es el impétigo infantil?
Es una infección superficial de la piel causada principalmente por Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes. Puede producir ampollas, lesiones rojizas y costras, especialmente alrededor de la nariz y la boca.
¿Por qué preocupan las resistencias bacterianas?
Porque algunas bacterias pueden resistir determinados antibióticos, haciendo que ciertos tratamientos pierdan eficacia y aumentando la posibilidad de una evolución prolongada o de recaídas.
¿Qué ha cambiado Aragón en el tratamiento?
La comunidad ha incorporado la clorhexidina como primera opción para el impétigo no complicado dentro de su protocolo actualizado. Todavía es necesario evaluar los resultados de su aplicación.
¿Las pomadas antibióticas ya no funcionan?
No en todos los casos. La pérdida de eficacia descrita afecta a determinadas bacterias y tratamientos. La elección terapéutica debe depender de la valoración clínica y, cuando corresponda, de las pruebas microbiológicas.
¿Qué hacer si las lesiones no mejoran?
Se debe solicitar una nueva valoración médica. El profesional puede considerar un cultivo y un antibiograma para identificar la bacteria y orientar el tratamiento.
¿El impétigo solo aparece en verano?
No. Aunque tradicionalmente era más frecuente durante los meses cálidos, los especialistas han observado casos también en otoño e invierno.
¿Cómo se puede prevenir el contagio?
La higiene de manos, evitar compartir objetos personales y seguir las recomendaciones sanitarias sobre el cuidado de las lesiones ayudan a reducir el riesgo de transmisión.
El aumento de las resistencias bacterianas está complicando el tratamiento de algunos casos de impétigo infantil en España y ha impulsado a Aragón a modificar su protocolo para las infecciones no complicadas.
Las investigaciones sobre Staphylococcus aureus y la pérdida de eficacia de determinados antibióticos ponen de relieve la importancia de la vigilancia microbiológica y del uso responsable de estos medicamentos.
Aunque todavía faltan datos para cuantificar el alcance nacional del problema y evaluar el nuevo protocolo, los especialistas coinciden en la importancia de revisar los casos que no mejoran y adaptar las decisiones clínicas a la evidencia disponible.

