Sánchez pide al Supremo frenar la impugnación del voto de los nacionalizados por la ley de nietos
El presidente sitúa la vivienda, la gestión económica y la movilización electoral en el centro del acto del PSOE en Ponferrada ante los comicios del 29 de noviembre.

El presidente acusa al PP y a Vox de intentar impedir que voten descendientes del exilio republicano y sitúa la vivienda en el centro de su campaña para las elecciones del 29 de noviembre.
Pedro Sánchez ha pedido al Tribunal Supremo que frene las iniciativas del PP y Vox contra el censo electoral de los españoles que obtuvieron la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática. El presidente del Gobierno ha calificado estas actuaciones de "atropello" y ha acusado a la oposición de intentar impedir que los descendientes del exilio republicano ejerzan su derecho al voto.
Sánchez ha lanzado este mensaje durante un acto del PSOE celebrado este domingo en Ponferrada, ante un público que superó los mil asistentes, en el que ha endurecido sus críticas a la derecha de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El líder socialista ha planteado la campaña como una disyuntiva entre "avances o reacción" y ha defendido la continuidad de su proyecto político.
Acompañado por los ministros Óscar Puente y Ana Redondo, y por dirigentes socialistas de Castilla y León, entre ellos Carlos Martínez, Sánchez ha centrado buena parte de su discurso en denunciar lo que considera un bloqueo de las fuerzas conservadoras.
La ley de nietos, en el centro del enfrentamiento
El momento de mayor tensión llegó cuando el presidente abordó las iniciativas judiciales impulsadas por el PP y Vox contra el censo vinculado a la Ley de Memoria Democrática, que ha permitido a descendientes de españoles exiliados acceder a la nacionalidad.
Sánchez ha sostenido que las impugnaciones podrían dejar sin votar a cientos de miles de personas y ha criticado que se cuestione el derecho de los descendientes del exilio republicano mientras otros ciudadanos pueden ejercerlo con normalidad.
"Los nietos de los exiliados del franquismo no van a poder votar, ¿y los nietos del régimen franquista sí van a poder votar?", ha preguntado durante el mitin.
El presidente ha apelado directamente al Tribunal Supremo para que intervenga y evite lo que considera una vulneración de derechos. "Le pido al Tribunal Supremo que frene este intento de atropello de Feijóo y de Abascal, porque en una democracia el derecho al voto no se prohíbe: se garantiza", ha afirmado.
Sánchez también ha aprovechado el acto para defender el voto por correo, después de las dudas expresadas desde la oposición sobre este sistema. En tono irónico, ha cuestionado la confianza del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el propio sistema postal y ha animado a sus simpatizantes a participar en las elecciones.
Sánchez reivindica los datos económicos de su Gobierno
El presidente ha combinado las críticas a la oposición con una defensa de la gestión económica del Ejecutivo durante los últimos años. Entre los argumentos que ha destacado figuran la evolución del Ibex 35, el estado de las cuentas públicas y el aumento de los recursos destinados a las pensiones.
Sánchez ha señalado que la hucha de las pensiones acumula 20.000 millones de euros y ha reivindicado la revalorización de las prestaciones vinculada al IPC.
También ha criticado las declaraciones de Feijóo sobre la necesidad de realizar sacrificios y ha acusado a la derecha de plantear una agenda basada en los recortes. En ese contexto, ha cuestionado algunas propuestas de Vox sobre los sistemas de cotización y las bajas laborales, mientras ha defendido los resultados del mercado de trabajo tras la reforma laboral.
El presidente ha destacado que España ha alcanzado los 22,5 millones de afiliados y ha presentado este dato como uno de los resultados de los acuerdos entre el Gobierno y los agentes sociales.
La vivienda, prioridad para la próxima legislatura
El acceso a la vivienda ha ocupado otro lugar central en el discurso. Sánchez ha presentado este problema como uno de los grandes desafíos para las nuevas generaciones y lo ha comparado con otras conquistas sociales que marcaron etapas anteriores de la historia democrática española.
Para ilustrar la gravedad de la situación, ha recordado el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada en Madrid y cuyo fallecimiento ha generado una fuerte reacción política.
El líder socialista ha rechazado que la protección de los inquilinos tenga que enfrentarse necesariamente a los intereses de los pequeños propietarios. Su propuesta pasa por buscar un equilibrio entre ambas partes y actuar frente al peso de los grandes fondos de inversión en el mercado inmobiliario.
Además, ha reclamado a las comunidades autónomas gobernadas por el PP que ejerzan sus competencias en materia de vivienda.
Entre los objetivos que ha planteado para la próxima legislatura figuran elevar al 6% el peso de la vivienda protegida sobre el parque residencial nacional, alcanzar una generación eléctrica del 80% mediante fuentes renovables y reducir cuatro puntos la tasa de abandono escolar temprano.
Sánchez ha cerrado su intervención defendiendo que su Gobierno ha mantenido estas políticas pese a las dificultades de los últimos años, entre ellas la pandemia y la erupción volcánica en La Palma. Con ese argumento, ha pedido a los votantes una mayoría parlamentaria más amplia para poder desarrollar su programa.
El acto de Ponferrada forma parte de la estrategia del PSOE para movilizar a sus bases antes de las elecciones del 29 de noviembre, con la vivienda, la gestión económica y el derecho al voto como algunos de los principales asuntos de su discurso electoral.

