David de la Encina llega a Ceuta tras ser la segunda opción de Sánchez y un pasado político polémico
El exalcalde de El Puerto de Santa María afronta el cargo tras la llegada masiva de migrantes y con una investigación judicial abierta sobre lo ocurrido en la frontera.

El Gobierno había tanteado antes a su hermano Salvador, que rechazó volver a la primera línea política y habría propuesto finalmente su nombre
David de la Encina será el nuevo delegado del Gobierno en Ceuta después de que el Consejo de Ministros aprobara este martes su nombramiento. Llega al cargo tras la dimisión de Miguel Ángel Pérez Triano y en un momento especialmente delicado para la ciudad, después de la llegada masiva de migrantes a finales de julio y con una investigación judicial abierta sobre lo ocurrido en la frontera.
Su designación, además, no era la primera opción que manejaba el Gobierno. Según las fuentes consultadas por EL MUNDO, Pedro Sánchez había ofrecido inicialmente el puesto a Salvador de la Encina, hermano del nuevo delegado y una figura histórica del socialismo gaditano.
Salvador de la Encina fue diputado en el Congreso durante varias legislaturas por Cádiz y ocupó también distintos cargos en la Junta de Andalucía. Sin embargo, rechazó regresar a la política activa y, según las mismas fuentes, fue él quien planteó el nombre de su hermano para ocupar la Delegación del Gobierno.
David de la Encina asume ahora una responsabilidad muy distinta a las que ha desempeñado hasta la fecha. Fue alcalde de El Puerto de Santa María entre 2015 y 2019 y posteriormente diputado de Bienestar Social de la Diputación de Cádiz.
Su principal reto será recuperar la interlocución con las instituciones de Ceuta y afrontar las consecuencias políticas y sociales de la crisis fronteriza.
Un pasado político marcado por varios episodios polémicos
La trayectoria de David de la Encina también incluye varios episodios controvertidos. El más conocido se produjo en noviembre de 2022, cuando ya había abandonado la Alcaldía de El Puerto de Santa María pero continuaba como concejal.
Durante una discusión con el edil del PP Javier Bello sobre la financiación con fondos públicos de un medio de comunicación, De la Encina protagonizó un enfrentamiento con el concejal y con el chófer de este. Según el relato recogido en el artículo de origen, llegó a decirle a Bello: "Te voy a reventar la cabeza, niñato".
Aquel no fue el único episodio que afectó a su trayectoria. Una empresa adjudicataria de la construcción de un aparcamiento durante su etapa como alcalde presentó una querella contra él por considerar que había obstaculizado el proyecto.
En 2023 abandonó la política y se dio de baja del PSOE. Posteriormente regresó a su puesto como personal laboral de la Junta de Andalucía.
Hasta su nombramiento como delegado del Gobierno, trabajaba como coordinador de Gestión del Emprendimiento en la delegación de Cádiz de la Fundación Andalucía Emprende.
Una investigación interna durante su etapa en la Fundación Andalucía Emprende
Su paso por esta fundación también estuvo acompañado de una investigación interna. En 2019 se abrió un expediente para analizar sus supuestas ausencias del puesto durante la campaña de las elecciones municipales de 2005.
Dentro del PSOE andaluz, sus defensores destacan especialmente su capacidad de diálogo como uno de los argumentos que han pesado en su nombramiento. En cambio, algunos sectores del socialismo gaditano han cuestionado su perfil y la designación ha generado sorpresa.
La secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, ha salido públicamente en defensa del nuevo delegado. Montero ha asegurado que De la Encina cuenta con "todo el aval del Partido Socialista".
También ha destacado su relación con Ceuta, donde reside parte de su familia. Según Montero, esa vinculación le permite conocer de cerca la situación que atraviesan los ceutíes y "empatizar" con ella.
Sin margen para un periodo de gracia
De la Encina, nacido en 1970, llega a Ceuta sin apenas margen para familiarizarse con el cargo. Una de sus primeras tareas será recomponer las relaciones con el Gobierno autonómico y garantizar una interlocución estable con las autoridades de la ciudad.
El nombramiento se produce, además, pocos días después de la salida de Pérez Triano. El anterior delegado abandonó el puesto tras una comparecencia pública en la que responsabilizó directamente al Ministerio del Interior de no haber atendido sus advertencias sobre la situación en la frontera con Marruecos.
Pérez Triano sostuvo entonces que había informado al Gobierno central de los problemas que podían producirse, aunque reconoció que no era posible anticipar la magnitud que acabaría alcanzando la llegada de migrantes.
La nueva etapa comienza, por tanto, con una Delegación del Gobierno sometida a una fuerte presión política y con la necesidad de recuperar la coordinación entre Madrid y Ceuta después de una crisis que todavía sigue teniendo consecuencias en la ciudad.





















