Agricultura española afronta retos de empleo, clima y comercio
El sector agrícola español se enfrenta a retos como el relevo generacional, el cambio climático y la estabilidad comercial.

La agricultura española conmemora su día mundial marcada por varios desafíos que condicionan el futuro del sector. La falta de relevo generacional y de trabajadores convive con la incorporación de más de 30.000 afiliados procedentes del proceso de regularización, mientras el cambio climático y la situación geopolítica aumentan la presión sobre las explotaciones.
El sector agrícola necesita mantener su rentabilidad para garantizar su continuidad y afrontar las transformaciones que afectan tanto a la producción como al empleo y a la actividad comercial.
La agricultura mantiene un peso importante en España
España dispone de 16.707.636 hectáreas de tierra de cultivo, donde trabajan aproximadamente 787.200 personas, según los últimos datos oficiales recogidos por EFE.
En el proceso de regularización, el campo ha incorporado 30.355 afiliados, una cifra que representa el 9 % de las altas registradas en este proceso. Además, la agricultura fue la única actividad económica en la que descendió el desempleo durante agosto, con una reducción del 1,3 %.
El relevo generacional sigue siendo uno de los grandes retos
A pesar de la incorporación de nuevos trabajadores, el envejecimiento del sector continúa siendo una preocupación. Los datos de los perceptores de la Política Agrícola Común (PAC) muestran que el 39,56 % tiene más de 65 años, mientras que los menores de 40 años representan menos del 9 %.
Las organizaciones agrarias consideran que atraer nuevos profesionales no solo es necesario para renovar la población activa del campo, sino también para garantizar la capacidad productiva y la continuidad de la agricultura española.
La falta de trabajadores también preocupa al campo
La disponibilidad de mano de obra se mantiene como una de las principales necesidades de las explotaciones agrícolas. La llegada de trabajadores extranjeros ha contribuido a cubrir parte de esta demanda, aunque las organizaciones del sector reclaman mecanismos que permitan una incorporación estable, ordenada y con garantías.
Asaja también ha destacado el papel de los trabajadores extranjeros y ha pedido medidas complementarias, entre ellas formación y alojamiento, mientras reclama que los jóvenes agricultores tengan mayores facilidades para acceder a la tierra y a las ayudas.
El cambio climático aumenta la presión sobre los cultivos
Las condiciones meteorológicas extremas se han convertido en otro de los principales desafíos para el sector. Las tormentas de granizo registradas durante agosto provocaron daños en 54.600 hectáreas de cultivos asegurados y generaron indemnizaciones por unos 50 millones de euros, según datos de Agroseguro.
A estos daños se suman los incendios. En la última década, más de 116.500 hectáreas agrícolas han resultado afectadas por el fuego. Este escenario dificulta la planificación de las campañas, las inversiones y las previsiones de los agricultores.
La tensión comercial afecta a un sector exportador
La agricultura española también está expuesta a los cambios en el escenario internacional. Durante el último año móvil, las exportaciones agrícolas alcanzaron los 77.193 millones de euros, frente a importaciones por valor de 60.193 millones.
El resultado fue un saldo comercial positivo de 17.000 millones de euros, aunque esta cifra representa un descenso del 11,4 %. Entre los productos destacados dentro de las exportaciones españolas figuran las frutas de hueso y el aceite de oliva.
Las organizaciones agrarias reclaman mayor rentabilidad
Cooperativas Agro-Alimentarias ha situado el relevo profesional entre las prioridades del sector. La organización considera que incorporar nuevos trabajadores es fundamental para mantener la capacidad de producir alimentos en España.
Por su parte, Asaja ha resumido una de sus principales reivindicaciones en la necesidad de garantizar la rentabilidad del campo. La organización reclama una PAC sólida, menos burocracia y mayores herramientas para que los agricultores puedan afrontar los cambios económicos y climáticos.
UPA también ha reclamado que la agricultura y la ganadería familiar ocupen un lugar prioritario ante los cambios que atraviesa el escenario internacional. Entre sus demandas se encuentran medidas que faciliten el relevo generacional y el acceso de los jóvenes a tierra y financiación.
Un sector que necesita adaptarse al nuevo escenario
El Día Mundial de la Agricultura pone de manifiesto que el futuro del campo español depende de varios factores. La incorporación de trabajadores, el acceso de los jóvenes a la actividad, la adaptación al cambio climático y la estabilidad de los mercados internacionales serán determinantes para mantener la producción.
Las organizaciones agrarias coinciden en que garantizar la rentabilidad será esencial para que las nuevas generaciones encuentren incentivos para incorporarse al sector y para que España conserve su capacidad agrícola y exportadora.
¿Cuántas personas trabajan actualmente en la agricultura española?
Según los últimos datos oficiales citados por EFE, unas 787.200 personas trabajan en las 16,7 millones de hectáreas de tierra de cultivo de España.
¿Cuántos trabajadores se han incorporado mediante el proceso de regularización?
El sector agrícola suma 30.355 afiliados procedentes del proceso de regularización, según los datos del Gobierno recogidos por EFE.
¿Cuál es el principal problema generacional de la agricultura?
El envejecimiento de los trabajadores y la escasa incorporación de jóvenes. El 39,56 % de los perceptores de la PAC supera los 65 años, mientras que los menores de 40 años no llegan al 9 %.
¿Cómo está afectando el cambio climático a la agricultura?
El aumento de fenómenos meteorológicos extremos dificulta la planificación agrícola y puede provocar pérdidas de cultivos. Las tormentas de granizo de agosto dañaron 54.600 hectáreas aseguradas y generaron indemnizaciones de 50 millones de euros.
¿Por qué la tensión comercial preocupa al campo español?
España tiene un importante sector agrícola exportador, por lo que los cambios geopolíticos y comerciales pueden afectar al acceso a los mercados, los precios y la competitividad de los productores.
¿Qué medidas reclaman las organizaciones agrarias?
Entre las principales demandas están mejorar la rentabilidad, facilitar el relevo generacional, garantizar trabajadores, reducir la burocracia y disponer de herramientas para adaptarse al cambio climático y a la inestabilidad internacional.





















