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Spain's King Felipe VI Guadalupe Pardo / POOL / AFP via Getty Images

Felipe VI regresará al Congreso de los Diputados el próximo 1 de octubre, siete meses después de su última presencia en la Cámara Baja. La fecha no pasa precisamente desapercibida: coincide con el noveno aniversario del referéndum ilegal del 1-O y llega en plena discusión sobre el posible regreso a España de Carles Puigdemont.

El Rey participará en la inauguración del XII Foro Parlamentario Iberoamericano, una cita que servirá como antesala de la Cumbre Iberoamericana que Madrid acogerá los días 4 y 5 de noviembre. En el acto coincidirá con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y con los presidentes del Congreso y del Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán. También estará presente el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand.

La elección de la fecha coloca el acto institucional en un contexto político especialmente delicado. El mismo día en que Felipe VI vuelva a ocupar la tribuna del Congreso se cumplirán nueve años del referéndum del 1-O, uno de los episodios centrales del desafío independentista catalán.

Y el escenario judicial ha cambiado justo ahora.

Puigdemont vuelve a aparecer en el horizonte

El Tribunal Constitucional rechazó este martes la ponencia del magistrado José María Macías que proponía negar el amparo a Jordi Turull y mantener el criterio del Tribunal Supremo sobre la malversación. La decisión, adoptada por siete votos frente a cinco, abre la puerta a que la amnistía pueda aplicarse también a este delito y puede marcar la doctrina que afecte al resto de dirigentes del 'procés'.

La sentencia definitiva todavía está pendiente. Macías tendrá que redactar una nueva ponencia incorporando el criterio de la mayoría, que será debatida en el Pleno previsto para el 6 de octubre. El resultado puede tener consecuencias directas para Puigdemont, cuya orden nacional de detención continúa vigente.

El expresidente catalán lleva nueve años fuera de España. Su eventual regreso dependerá ahora de cómo se concrete la doctrina del Constitucional y de la decisión posterior que adopte el Supremo.

Así, la presencia de Felipe VI en el Congreso coincidirá con un aniversario especialmente cargado de simbolismo para el independentismo y con un escenario judicial que podría cambiar de forma sustancial en las próximas semanas.

Ceuta sigue esperando al Rey

A la tensión catalana se suma otro asunto pendiente para la Casa Real: la visita de Felipe VI a Ceuta.

El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, aseguró tras reunirse con el monarca que el Rey le había trasladado su compromiso de viajar a Ceuta. Pedro Sánchez confirmó posteriormente que esa visita se producirá, aunque todavía no existe una fecha concreta. El Gobierno sostiene que el viaje no está vetado, pero reconoce que aún no está organizado.

La cuestión lleva años sobre la mesa. La última visita de un jefe del Estado a Ceuta fue la de Juan Carlos I y la reina Sofía en 2007. Felipe VI, proclamado en 2014, todavía no ha realizado una visita oficial a la ciudad autónoma.

La situación adquiere una dimensión especial después de la crisis migratoria de este verano. Más de 80.000 personas entraron en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio, según los datos citados por EFE, y la ciudad continúa intentando gestionar las consecuencias de aquella emergencia.

Felipe VI se refirió públicamente a Ceuta hace apenas unos días, destacando su condición de ciudad española y el "ejemplo de civismo" de sus ciudadanos ante una situación que calificó de extraordinariamente compleja.

Pero la visita sigue sin fecha. Y ese vacío resulta cada vez más llamativo después de que tanto Vivas como el propio Sánchez hayan confirmado que el desplazamiento está previsto.

Un foro parlamentario con una agenda muy amplia

En medio de este escenario político, el Rey inaugurará un foro centrado en asuntos bastante alejados de las disputas nacionales. La inteligencia artificial y su impacto en la actividad parlamentaria, la cooperación entre los países iberoamericanos, la brecha de género y los efectos de la polarización y el populismo estarán entre los temas de debate.

La jornada del jueves terminará con una cena oficial ofrecida por los presidentes del Congreso y del Senado en el Casino de Madrid. El encuentro continuará el viernes con la aprobación de las conclusiones y un acto de despedida en el Patio de Floridablanca de la Cámara Baja.

Sobre el papel, se trata de una cita institucional más dentro de la agenda del Rey. Pero la fecha hace difícil separar el acto de la actualidad política española.

Felipe VI volverá al Congreso el mismo día en que Cataluña recordará el 1-O, mientras el Constitucional prepara una decisión que puede desbloquear la situación judicial de Puigdemont y la Casa Real mantiene todavía pendiente una visita a Ceuta después de una de las mayores crisis migratorias sufridas por la ciudad en las últimas décadas.

Tres asuntos distintos que, por una coincidencia de calendario, volverán a cruzarse el próximo 1 de octubre.