La Fundación Jiménez Díaz destaca el papel de la prevención
Para la Fundación Jiménez Díaz, la prevención, la Medicina basada en valor y la IA no son estrategias independientes, sino complementarias, para impulsar el paso de un sistema sanitario que reacciona ante los acontecimientos a otro que se anticipa a ellos: la primera dice cuándo intervenir, la segunda indica cuáles son los resultados que realmente importan a los pacientes, y la tercera proporciona la capacidad de hacerlo a gran escala. Fotografía de Fundación Jiménez IBTimes ES

La transformación digital está cambiando la manera en que los hospitales previenen enfermedades, identifican riesgos y atienden a sus pacientes. En España, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha presentado un modelo asistencial que combina prevención, análisis de datos e inteligencia artificial (IA) para mejorar los resultados médicos y ofrecer una atención más personalizada.

La iniciativa fue expuesta por el gerente del hospital, el doctor Javier Arcos, durante su participación en el World Health Summit 2026, celebrado en Berlín. Este encuentro internacional reunió a especialistas y representantes del sector sanitario para analizar los principales desafíos de la salud mundial.

La propuesta plantea evolucionar desde un sistema sanitario centrado en reaccionar ante las enfermedades hacia otro capaz de anticiparse a los problemas de salud, prevenir complicaciones y aprovechar mejor los recursos médicos.

La prevención se convierte en una prioridad para los hospitales

Uno de los principales planteamientos de la Fundación Jiménez Díaz es que prevenir no significa únicamente evitar la aparición de enfermedades. También implica detectar anticipadamente situaciones que pueden empeorar el estado de salud de los pacientes.

Entre los problemas que busca prevenir este modelo se encuentran las infecciones hospitalarias, las complicaciones clínicas, los efectos tóxicos de algunos tratamientos, los ingresos evitables y la pérdida de autonomía de las personas durante su hospitalización.

El objetivo es identificar los riesgos antes de que se conviertan en problemas graves, permitiendo que los profesionales sanitarios intervengan oportunamente.

Este enfoque también busca reducir procedimientos innecesarios y mejorar la utilización de los recursos disponibles.

La inteligencia artificial ya contribuye a reducir infecciones hospitalarias

La Fundación Jiménez Díaz presentó algunos resultados de sus proyectos tecnológicos, entre ellos Argos, un sistema de control y prevención de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.

Esta herramienta utiliza inteligencia artificial y tecnologías de análisis de datos para identificar patrones y facilitar la detección de posibles riesgos dentro del entorno hospitalario.

Según los resultados comunicados por el centro, la implementación de esta estrategia ha permitido reducir aproximadamente un 40 % las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria durante los últimos años.

Otro proyecto destacado es HOPE (Hospital de Día Oncológico Personalizado), orientado a mejorar el seguimiento de los pacientes que reciben tratamientos contra el cáncer.

Esta iniciativa ha contribuido a disminuir los ingresos hospitalarios relacionados con toxicidades graves derivadas de las terapias oncológicas.

Asimismo, el Programa de Paciente Frágil utiliza la identificación temprana y el seguimiento proactivo para reducir las estancias hospitalarias, el deterioro funcional y la mortalidad en este grupo de pacientes.

La IA permite dedicar más tiempo a los pacientes

Otro de los avances presentados es Scribe, una herramienta de inteligencia artificial ambiental diseñada para facilitar el trabajo de los profesionales médicos durante las consultas.

El sistema escucha de forma segura la conversación clínica y genera una propuesta de informe médico que posteriormente es revisada, corregida y validada por el facultativo.

De esta manera, los médicos pueden reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas y concentrarse más en escuchar y atender a las personas.

Según los datos compartidos por el doctor Javier Arcos, esta tecnología se ha utilizado en más de diez millones de consultas en los hospitales de Quirónsalud, de las cuales cerca de un millón corresponden a la Fundación Jiménez Díaz.

La institución considera que estas herramientas pueden mejorar tanto la experiencia de los profesionales como la de los pacientes, al favorecer una comunicación más cercana durante la atención médica.

Medicina basada en valor: medir los resultados que realmente importan

La propuesta también destaca la importancia de cambiar la manera en que se evalúa el funcionamiento de los sistemas sanitarios.

En lugar de centrarse exclusivamente en contabilizar consultas, operaciones o ingresos hospitalarios, el modelo plantea medir los resultados que tienen un impacto real en la salud de las personas.

Para conseguirlo, se proponen tres grandes grupos de indicadores:

  • Resultados clínicos: mortalidad, complicaciones, infecciones, reingresos y efectos adversos de los tratamientos.
  • Experiencia y resultados comunicados por los pacientes: calidad de vida, percepción de la atención y evolución de su estado de salud.
  • Uso eficiente de los recursos: reducción de ingresos evitables, pruebas duplicadas y consultas innecesarias.

Este enfoque busca que la tecnología contribuya a mejorar la calidad asistencial y no simplemente a incrementar la actividad de los hospitales.

La supervisión médica sigue siendo fundamental

Aunque la inteligencia artificial ofrece nuevas posibilidades para la atención sanitaria, la Fundación Jiménez Díaz destaca que su implementación debe estar acompañada por una supervisión humana efectiva.

Los profesionales médicos deben participar en la selección, evaluación y utilización de estas herramientas, manteniendo su responsabilidad en las decisiones clínicas.

Además, la tecnología debe responder a necesidades médicas concretas, integrarse en los procesos hospitalarios y someterse a evaluaciones continuas para detectar errores y mejorar su funcionamiento.

La institución señala que la transformación digital no depende exclusivamente de desarrollar algoritmos, sino también de adaptar la organización, los equipos profesionales y la gestión de los datos.

España avanza hacia una sanidad más preventiva y personalizada

La experiencia presentada por la Fundación Jiménez Díaz refleja cómo la combinación de inteligencia artificial, análisis de datos y prevención puede contribuir a transformar la atención hospitalaria.

Los proyectos desarrollados muestran aplicaciones concretas en la prevención de infecciones, el seguimiento oncológico y la reducción de tareas administrativas.

El desafío para los próximos años será extender estas soluciones de manera responsable, garantizando la seguridad de los pacientes y manteniendo a los profesionales sanitarios como protagonistas de las decisiones médicas.

La apuesta por una sanidad más preventiva representa una oportunidad para mejorar los resultados clínicos, reducir complicaciones y ofrecer una atención centrada en las necesidades de cada persona.

¿Cómo utiliza la Fundación Jiménez Díaz la inteligencia artificial?

La utiliza para analizar datos sanitarios, identificar riesgos, prevenir infecciones y facilitar tareas administrativas durante las consultas médicas.

¿Qué es el proyecto Argos?

Es un sistema que combina inteligencia artificial y análisis de datos para controlar y prevenir infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria.

¿Qué resultados ha conseguido el sistema Argos?

Según la Fundación Jiménez Díaz, ha contribuido a reducir aproximadamente un 40 % las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria durante los últimos años.

¿Qué función cumple la herramienta Scribe?

Genera propuestas de informes médicos a partir de las conversaciones clínicas, que posteriormente son revisadas y validadas por los profesionales sanitarios.

¿La inteligencia artificial sustituirá a los médicos?

No es el objetivo de este modelo. La IA funciona como una herramienta de apoyo, mientras que los profesionales mantienen la supervisión y la responsabilidad de las decisiones clínicas.

¿Qué es la medicina basada en valor?

Es un enfoque asistencial que prioriza los resultados reales en la salud y la calidad de vida de los pacientes, además de promover el uso eficiente de los recursos sanitarios.