Un fármaco mejora la seguridad de la inmunoterapia
Las investigadoras Anaïs Jiménez-Reinoso y Susana Luengo-Arias - Fotografía/ConSalud.es IBTimes ES

Un nuevo avance científico desarrollado en España podría mejorar la seguridad de algunos tratamientos contra el cáncer. Un equipo de investigadores ha conseguido regular la actividad de las células inmunitarias modificadas mediante un fármaco que funciona como un interruptor, permitiendo controlar la intensidad de la respuesta contra los tumores y reducir el riesgo de toxicidad.

La investigación está liderada por especialistas del Hospital del Mar Research Institute, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre (i+12). Los resultados, publicados en la revista científica Advanced Science, representan un avance en el desarrollo de nuevas estrategias para mejorar las terapias celulares contra el cáncer.

Un mecanismo farmacológico para controlar la inmunoterapia

Uno de los principales desafíos de las terapias inmunológicas contra el cáncer es evitar que las células modificadas ataquen tejidos sanos además de las células tumorales. Aunque estos tratamientos pueden generar respuestas inmunitarias potentes, también pueden provocar efectos adversos graves cuando su actividad no se encuentra suficientemente controlada.

Para abordar este problema, los investigadores desarrollaron un sistema que permite activar o reducir la respuesta de los linfocitos T modificados mediante la administración de un fármaco específico.

El compuesto funciona como un interruptor químico: facilita la unión de dos módulos de anticuerpos diseñados para reconocer las células tumorales y activar las células inmunitarias. Sin la presencia del medicamento, ambos componentes no se ensamblan y la respuesta terapéutica permanece inactiva.

Este mecanismo ofrece la posibilidad de ajustar la intensidad del tratamiento, modificar su duración e incluso detener su actividad cuando aparecen señales de toxicidad.

Un avance para las terapias celulares CAR-T y STAb-T

El estudio se centra especialmente en las terapias celulares avanzadas, entre ellas las conocidas como CAR-T y STAb-T, que utilizan linfocitos T modificados genéticamente para combatir determinados tipos de cáncer.

En el caso de la terapia STAb-T, las células inmunitarias modificadas pueden producir anticuerpos biespecíficos que facilitan el reconocimiento de las células tumorales y la activación de otras células del sistema inmunitario.

Sin embargo, uno de los obstáculos de estas estrategias es que algunas proteínas utilizadas como objetivos terapéuticos también pueden encontrarse en tejidos sanos. Esto puede provocar que las células modificadas reaccionen contra estructuras que no están afectadas por el cáncer.

El nuevo sistema pretende reducir ese riesgo mediante un control farmacológico que permite regular cuándo y con qué intensidad se activa la respuesta inmunitaria.

Resultados prometedores en tumores hematológicos y sólidos

Durante la investigación, los científicos evaluaron el funcionamiento de esta plataforma en modelos experimentales de diferentes tipos de cáncer.

Las pruebas incluyeron tumores hematológicos dirigidos contra la proteína CD19 y modelos de tumores sólidos en los que se utilizó como objetivo terapéutico la proteína EGFR.

Los resultados demostraron que la actividad de los linfocitos modificados podía regularse mediante la dosis del fármaco. Asimismo, los investigadores comprobaron que era posible interrumpir su funcionamiento cuando resultaba necesario.

Este descubrimiento tiene especial importancia para los tumores sólidos, debido a que muchas de las proteínas presentes en las células cancerosas también pueden encontrarse, en menor cantidad, en tejidos sanos.

Una nueva posibilidad para desarrollar tratamientos contra el cáncer más seguros

La plataforma desarrollada presenta otra característica relevante: su estructura modular permite adaptarla a diferentes objetivos terapéuticos. Esto podría facilitar su aplicación en distintos tipos de tumores sólidos y ampliar las posibilidades de las terapias celulares personalizadas.

Los investigadores consideran que disponer de un mecanismo capaz de regular farmacológicamente la actividad de los linfocitos T podría contribuir a mejorar el equilibrio entre la eficacia antitumoral y la seguridad de los pacientes.

No obstante, es importante señalar que los resultados corresponden a estudios realizados in vitro y en modelos animales. Por tanto, todavía serán necesarios nuevos estudios de seguridad y ensayos clínicos en personas para determinar su eficacia y posible aplicación en la práctica médica.

¿Qué consigue el nuevo fármaco desarrollado por los investigadores?

Permite controlar la actividad de los linfocitos T modificados, ajustar la intensidad de la respuesta inmunitaria y reducir o detener su funcionamiento cuando aparecen posibles efectos adversos.

¿Qué tipos de cáncer podrían beneficiarse de este avance?

La investigación ha evaluado modelos de tumores hematológicos y sólidos, utilizando como objetivos las proteínas CD19 y EGFR, respectivamente.

¿Qué diferencia tiene este mecanismo respecto a otras inmunoterapias?

Su principal novedad es que incorpora un sistema de activación farmacológica. Las células modificadas necesitan la presencia de un medicamento específico para activar la respuesta inmunitaria diseñada contra el tumor.

¿El tratamiento ya está disponible para los pacientes?

No. Se trata de un avance experimental que todavía necesita superar nuevas etapas de investigación y ensayos clínicos antes de poder determinar su utilización en pacientes.