España prepara nuevas reglas para los centros de datos
El real decreto sigue en tramitación y podría aprobarse antes de las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026, tras las observaciones de la CNMC y el Consejo de Estado.

El Gobierno de España trabaja en una nueva regulación para los centros de datos, instalaciones esenciales para almacenar información, ofrecer servicios digitales y procesar las enormes cantidades de datos que utilizan las empresas y las plataformas tecnológicas. El Ejecutivo espera aprobar el real decreto antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre de 2026.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, explicó el 23 de octubre que el Gobierno continúa trabajando en el texto después del periodo de alegaciones. La propuesta pretende impulsar el desarrollo de estas infraestructuras, pero también establecer condiciones que permitan controlar su impacto energético y ambiental.
La iniciativa se encuentra en una fase de tramitación y aún debe completar los pasos administrativos correspondientes. Por tanto, los requisitos recogidos en el proyecto no deben interpretarse como obligaciones definitivas hasta que la norma sea aprobada y publicada oficialmente.
Qué propone el Gobierno para los centros de datos
Uno de los principales elementos del proyecto es la exigencia de que los centros de datos acrediten que al menos el 80 % de su consumo eléctrico anual procede del autoconsumo o de contratos a plazo con instalaciones de generación renovable que hayan entrado en funcionamiento dentro de un periodo determinado respecto a la apertura del centro.
En concreto, el texto contempla que las instalaciones renovables utilizadas para justificar ese suministro no hayan comenzado a operar más de 18 meses antes que el propio centro de datos. El objetivo es vincular parte de la demanda eléctrica de estas infraestructuras con nueva capacidad de generación renovable.
La propuesta se enmarca en una preocupación creciente por la cantidad de energía que necesitan los centros de datos, especialmente aquellos que procesan grandes volúmenes de información o respaldan servicios de inteligencia artificial. A medida que aumenta la demanda de capacidad informática, también crece la necesidad de contar con electricidad suficiente y estable.
Por qué preocupa el consumo energético
Los centros de datos albergan servidores, sistemas de almacenamiento, equipos de comunicaciones y dispositivos de refrigeración que deben funcionar de manera continua. Su actividad requiere electricidad tanto para procesar información como para mantener los equipos dentro de unas condiciones adecuadas de temperatura.
La expansión de los servicios digitales y de la inteligencia artificial está aumentando el interés empresarial por construir nuevas instalaciones. Sin embargo, estos proyectos también plantean preguntas sobre la disponibilidad de energía, el uso de recursos y la capacidad de las redes eléctricas para atender nuevas demandas.
El Gobierno sostiene que la regulación debe evitar que el crecimiento de estas infraestructuras repercuta negativamente en los consumidores o limite el suministro necesario para otras actividades económicas. La intención declarada del Ejecutivo es que la inversión tecnológica pueda desarrollarse bajo criterios de sostenibilidad.
El impacto potencial en la factura de la luz
Óscar López ha advertido de que un consumo elevado de electricidad por parte de grandes instalaciones tecnológicas puede generar tensiones en los sistemas energéticos. Según su planteamiento, el desarrollo de los centros de datos debe acompañarse de garantías para que el coste de satisfacer esa demanda no termine trasladándose a los hogares.
El efecto real sobre las facturas depende de diversos factores, entre ellos los precios de la electricidad, la disponibilidad de generación, las inversiones en redes y las condiciones de contratación. Por eso, el propósito de la norma es establecer salvaguardas, aunque su impacto concreto solo podrá evaluarse cuando se conozcan el texto definitivo y su aplicación.
La CNMC recomienda revisar algunos requisitos
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya ha emitido su informe sobre el proyecto. De acuerdo con Europa Press, el procedimiento quedaba pendiente de la valoración del Consejo de Estado, que debe examinar jurídicamente el texto antes de que avance hacia su aprobación.
La CNMC ha recomendado ajustar algunos aspectos de la propuesta, entre ellos las exigencias relacionadas con la adicionalidad de la energía renovable y la correlación horaria. Estas cuestiones son relevantes para determinar cómo se demuestra que la electricidad utilizada por un centro de datos está respaldada por generación renovable.
La adicionalidad busca que la demanda de una instalación contribuya a impulsar nueva capacidad renovable, en lugar de limitarse a contratar producción que ya existía. La correlación horaria, por su parte, se refiere a la correspondencia temporal entre el consumo eléctrico y la generación o el suministro renovable que se utiliza para respaldarlo.
El informe de la CNMC introduce así consideraciones sobre el diseño de la regulación. La versión definitiva deberá reflejar las decisiones que adopte el Gobierno después de analizar los informes y las observaciones presentadas durante la tramitación.
Un calendario condicionado por las elecciones
El Ejecutivo pretende llevar el real decreto al Consejo de Ministros a finales de octubre o principios de noviembre, mediante una tramitación urgente, con el objetivo de que pueda publicarse en el Boletín Oficial del Estado antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
La fecha es relevante porque el Gobierno había previsto aprobar la regulación durante octubre. El calendario electoral podría acelerar los plazos, aunque el anuncio de una fecha objetivo no equivale a una aprobación formal.
Antes de que la norma pueda entrar en vigor, deben completarse los pasos pendientes. Entre ellos figura la valoración del Consejo de Estado y la decisión final del Consejo de Ministros. Los detalles definitivos dependerán de la versión que el Ejecutivo apruebe y publique.
El reto de atraer inversiones y mantener la competitividad
La regulación de los centros de datos también tiene consecuencias para la inversión tecnológica. España busca atraer proyectos relacionados con la computación en la nube, la inteligencia artificial y otros servicios digitales, actividades que requieren instalaciones con una elevada capacidad informática.
Las empresas que estudian construir centros de datos valoran aspectos como la disponibilidad de electricidad, la conexión a redes, los recursos hídricos, la estabilidad normativa y el acceso a energías renovables. Los requisitos regulatorios pueden contribuir a establecer estándares comunes, pero también influyen en los costes, los plazos y la viabilidad de cada proyecto.
Por este motivo, el diseño de la norma debe considerar tanto la sostenibilidad como las condiciones necesarias para desarrollar nuevas infraestructuras. La CNMC ha recomendado revisar determinados requisitos, mientras que el Gobierno mantiene que la regulación debe garantizar inversiones compatibles con la protección de los consumidores y los recursos.
El debate no se limita a España. Otros países también afrontan el desafío de ampliar su capacidad digital sin que el consumo de los grandes centros de datos genere tensiones en sus sistemas energéticos. La evolución de estas políticas puede influir en la ubicación de futuras instalaciones y en la competitividad de los distintos mercados.
Qué puede cambiar para el sector tecnológico
Si el real decreto se aprueba, los promotores y operadores de centros de datos tendrán que revisar las condiciones que se establezcan para demostrar el cumplimiento de los requisitos energéticos y ambientales. La adaptación podría implicar acuerdos de suministro, planificación de nuevas instalaciones renovables y mecanismos de seguimiento del consumo.
Las obligaciones concretas dependerán de la redacción definitiva, los plazos de aplicación y las posibles disposiciones transitorias. Por ahora, no es posible dar por hecho que todos los centros de datos estarán sujetos a idénticas condiciones sin conocer el alcance final de la regulación.
Para las empresas tecnológicas, la claridad normativa será un elemento importante al planificar inversiones a largo plazo. Para las administraciones y los consumidores, el reto consistirá en comprobar que el crecimiento de la infraestructura digital puede compatibilizarse con un suministro eléctrico fiable y con una gestión responsable de los recursos.
Conclusión: sostenibilidad y desarrollo digital
La propuesta de real decreto refleja la intención del Gobierno de establecer condiciones para el crecimiento de los centros de datos en España. El requisito planteado de respaldar al menos el 80 % del consumo anual con autoconsumo o contratos vinculados a instalaciones renovables es uno de los elementos centrales del proyecto, aunque todavía está sujeto a la tramitación y a posibles modificaciones.
El calendario anunciado apunta a una posible aprobación antes de las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026. La valoración del Consejo de Estado, las recomendaciones de la CNMC y la decisión final del Consejo de Ministros serán determinantes para conocer el contenido definitivo de la norma.
¿Cuándo espera el Gobierno aprobar el real decreto?
El Gobierno espera aprobarlo antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre de 2026. La previsión no significa que la norma ya esté aprobada.
¿Qué porcentaje de energía renovable contempla el proyecto?
El proyecto contempla que los centros de datos acrediten que al menos el 80 % de su consumo eléctrico anual procede del autoconsumo o de contratos a plazo con instalaciones renovables que cumplan las condiciones previstas.
¿La nueva regulación ya está en vigor?
No. Según la información publicada el 23 de octubre de 2026, el proyecto seguía en tramitación y estaba pendiente de completar los pasos administrativos antes de su posible aprobación.
¿Qué ha recomendado la CNMC?
La CNMC ha recomendado ajustar aspectos del proyecto relacionados con la adicionalidad de la generación renovable y la correlación horaria del suministro eléctrico.
¿Por qué se regulan los centros de datos?
El objetivo es establecer condiciones para que estas infraestructuras puedan crecer de forma sostenible, con atención al consumo energético, la disponibilidad de recursos y la protección de los consumidores.

