Feijóo justifica el pacto con Vox en el Senado como respuesta al acuerdo de la izquierda
El acuerdo contempla que ambos partidos renuncien a presentar listas propias en algunas circunscripciones y suma candidatos independientes propuestos por Vox en otras.

El líder del PP justifica el acuerdo para coordinar candidaturas en varias provincias como una respuesta al pacto entre PSOE y las fuerzas de izquierda. Vox niega que existan negociaciones más amplias con los populares, mientras Sumar califica la alianza de "chapuza".
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido el acuerdo alcanzado con Vox para coordinar candidaturas al Senado en las próximas elecciones generales y lo ha presentado como una respuesta a la alianza electoral de PSOE y otras formaciones de izquierda para la Cámara Alta.
Horas después de conocerse el pacto, Feijóo calificó a la izquierda de "coalición de desesperados" y justificó la decisión de su partido como una reacción a los cambios en la estrategia electoral de sus adversarios. "No responder me parece una irresponsabilidad", afirmó en una entrevista en Onda Cero, donde acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de haber cambiado las reglas del juego.
El acuerdo contempla que Vox no presente candidaturas propias en seis provincias, que el PP renuncie a concurrir en tres y que la formación de Santiago Abascal proponga candidatos independientes para incorporarlos a las listas populares en otros 14 territorios, según los términos descritos en la información publicada.
Feijóo reconoció que el objetivo de la negociación era encontrar puntos de encuentro y concentrar esfuerzos en aquellas circunscripciones donde los populares tienen menos posibilidades de obtener representación en el Senado. En este sentido, defendió que su partido no renuncia a escaños que no ha conseguido en esos territorios.
Cataluña y Guipúzcoa, entre las circunscripciones afectadas
El líder del PP explicó que su formación no presentará candidatos al Senado en Tarragona y Girona, donde históricamente ha tenido dificultades para conseguir representación en la Cámara Alta. Pese a ello, aseguró que su objetivo en Cataluña es aumentar de seis a nueve diputados en el Congreso y convertirse en una fuerza determinante.
En Guipúzcoa, el PP tampoco concurrirá al Senado. Feijóo argumentó que su partido no ha obtenido representación en esa circunscripción durante los últimos 26 años, aunque considera que puede aspirar a conseguir un diputado en el Congreso.
La decisión generó controversia dentro del partido en el territorio. Desde Guipúzcoa se afirmó que habían conocido el acuerdo a través de los medios de comunicación, algo que Feijóo negó. El presidente popular aseguró que había informado previamente a Javier de Andrés de que estudiaba esa posibilidad, aunque precisó que la decisión definitiva correspondía al Comité Electoral y se había adoptado el día anterior.
Feijóo admitió que, si las formaciones de izquierda no hubieran alcanzado su propio acuerdo para el Senado, el pacto entre PP y Vox probablemente no se habría producido.
El dirigente popular aseguró que el entendimiento busca facilitar una mayoría en la Cámara Alta y favorecer un cambio de Gobierno. También defendió que su proyecto pretende impulsar la regeneración institucional y rechazó que su eventual llegada a La Moncloa suponga instaurar un "sanchismo de derechas".
Entre sus compromisos, prometió mantener al menos una reunión anual con el líder de la oposición, llevar la política internacional al Congreso y reforzar la independencia de las instituciones del Estado.
Además, criticó la respuesta del Gobierno a los recientes disturbios en Barcelona, cuestionando el tiempo que tardó Sánchez en pronunciarse y la actuación del ministro del Interior.
Vox descarta negociaciones más amplias con el PP
Vox ha negado que el acuerdo electoral para el Senado forme parte de una negociación más amplia con el Partido Popular sobre un programa común o un futuro Gobierno de coalición.
Jorge Buxadé, eurodiputado y coordinador jurídico de Vox, definió el pacto como un "gesto democrático" y un "acto de responsabilidad" ante el acuerdo alcanzado por Pedro Sánchez con fuerzas de izquierda.
En declaraciones a Radio Nacional de España (RNE), Buxadé aseguró que la coordinación de candidaturas responde a la necesidad de favorecer una mayoría en el Senado que, según su formación, represente una alternativa política a la izquierda.
El dirigente también defendió la incorporación a las listas del PP de candidatos independientes propuestos por Vox en determinadas circunscripciones. A su juicio, los votantes de su partido estarán representados con esta fórmula.
No obstante, insistió en que Vox mantiene su propio programa político y no renuncia a sus principales propuestas, entre ellas la prioridad nacional, la remigración y la repatriación de inmigrantes, así como la desregulación.
De cara a un posible acuerdo de Gobierno con el PP después de las elecciones, Buxadé señaló que la prioridad nacional estaría presente en las negociaciones. También defendió una profunda reestructuración de los ministerios y de la Administración pública.
Pese a estas declaraciones, negó que actualmente existan conversaciones programáticas más amplias entre ambas formaciones.
Sumar acusa al PP y a Vox de improvisar el acuerdo
Desde Sumar, la coordinadora de la formación, Verónica Martínez Barbero, criticó el pacto entre PP y Vox y lo calificó de "chapuza" y acuerdo "bastante caótico".
En una entrevista en RNE, Martínez Barbero aseguró que ambas formaciones habían reaccionado al acuerdo de la izquierda y sostuvo que su entendimiento electoral evidenciaba una falta de iniciativa propia.
La dirigente expresó su confianza en que los ciudadanos impidan que PP y Vox alcancen una mayoría en el Senado y cuestionó el funcionamiento actual de la Cámara Alta, que, según afirmó, está al servicio de una determinada organización política.
Sumar defiende que el Senado debe actuar como una institución al servicio de los territorios y no de los intereses de las élites políticas. La formación se opone así a la estrategia de coordinación electoral de la derecha y reivindica una Cámara Alta con mayor autonomía respecto a los partidos.
El acuerdo entre PP y Vox abre, de este modo, un nuevo capítulo en la disputa por el control del Senado, con las dos alianzas electorales enfrentadas y Vox insistiendo en que su pacto con los populares se limita, por ahora, a la coordinación de candidaturas.

