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Children attend a class at the "Gabriel Vallseca" public school in Palma de Mallorca on October 30, 2012. AFP PHOTO / Jaime REINA JAIME REINA/AFP via Getty Images

El economista Bernat Mallén defiende separar parte del alumnado para garantizar una mayor presencia del catalán en las aulas y los patios. Sus planteamientos, difundidos por círculos próximos a Aliança Catalana, reavivan el debate sobre la integración, la identidad lingüística y el modelo educativo catalán.

La protección del catalán en las escuelas ha abierto un nuevo frente de debate en Cataluña. El economista Bernat Mallén, vinculado a la plataforma Renaixença Demogràfica, defiende que una mayor separación del alumnado podría favorecer la integración lingüística en un contexto en el que, según sus estimaciones, los niños catalanohablantes representan una minoría en edad escolar.

Sus planteamientos cuestionan la idea de que combatir la segregación escolar sea siempre la mejor vía para integrar al alumnado. Mallén sostiene que, cuando los catalanohablantes son minoría en las aulas, la convivencia no garantiza que el catalán se convierta en la lengua habitual de relación entre los estudiantes.

La propuesta abre una cuestión especialmente controvertida: hasta qué punto se puede proteger una lengua minoritaria sin establecer divisiones entre alumnos en función de la lengua que hablan.

La propuesta de separar al alumnado para reforzar el catalán

Mallén ha expuesto sus argumentos en redes sociales al responder a un documental de TV3 que defendía que combatir la segregación favorece la integración. En su análisis, considera que esa relación depende de la composición lingüística de cada aula.

Según sus estimaciones, los niños catalanohablantes representan, en el mejor de los casos, el 30 % del alumnado. A su juicio, si todas las clases reprodujeran la composición lingüística del conjunto de la sociedad, los catalanohablantes serían minoría en muchos centros, lo que dificultaría la transmisión cotidiana de la lengua.

El economista también señala que el castellano tiende a predominar como lengua de relación en los patios, incluso entre estudiantes que hablan catalán en otros contextos.

Como alternativa, propone que determinadas aulas cuenten con entre un 60 % y un 70 % de alumnos catalanohablantes. Según su planteamiento, esa proporción permitiría que el catalán tuviera mayor presencia en las interacciones cotidianas y facilitaría que el resto del alumnado lo incorporase de manera natural.

Sin embargo, esta tesis plantea interrogantes sobre cómo organizar el acceso a esas clases y qué consecuencias tendría para los estudiantes cuya lengua habitual es el castellano. La separación por criterios lingüísticos podría generar nuevas divisiones en el sistema educativo, en lugar de promover espacios compartidos de aprendizaje.

"No somos un solo pueblo", sostiene Mallén

El economista reconoce que sus propuestas pueden recibir críticas por cuestionar la idea de Cataluña como una comunidad integrada. Mallén argumenta que defender el modelo actual mientras disminuye el uso social del catalán resulta contradictorio y advierte de que mantener las políticas vigentes podría acelerar, a su juicio, la pérdida de presencia de la lengua.

"No somos un solo pueblo y cada vez estamos más lejos de serlo", sostiene. En su opinión, si no se modifica la estrategia lingüística, Cataluña podría avanzar hacia una sociedad en la que el castellano tenga un predominio cada vez mayor.

Una visión diferente plantea Miquel Àngel Estradé, exalcalde, exdiputado de ERC y exsenador. Estradé advierte de que las políticas urbanísticas y laborales también influyen en la integración de las personas recién llegadas y pueden favorecer formas de segregación que dificulten su incorporación a la sociedad receptora.

Su planteamiento amplía el debate más allá de las aulas y apunta a la influencia de las condiciones de vida, la distribución residencial y las oportunidades laborales en la convivencia lingüística.

La conexión con Aliança Catalana y el modelo educativo

Las tesis de Mallén circulan en entornos próximos a Aliança Catalana, el partido liderado por Sílvia Orriols, que defiende una escolarización íntegramente en catalán y plantea que el castellano sea optativo.

En su programa, la formación reivindica una escuela en catalán, la meritocracia, la excelencia educativa y una revisión de los planes de estudio para reforzar el conocimiento de la historia nacional catalana.

Estas posiciones se inscriben en una discusión más amplia sobre el modelo lingüístico escolar, la inmersión en catalán y el papel del castellano en la enseñanza. La propuesta de separar a los estudiantes por lengua habitual representa una posición más controvertida dentro de ese debate, al plantear una organización del alumnado basada en su perfil lingüístico.

Natalidad, identidad y continuidad cultural

Renaixença Demogràfica, la plataforma a la que pertenece Mallén, también promueve iniciativas relacionadas con la natalidad y la continuidad cultural de Cataluña.

La entidad celebrará el próximo 7 de noviembre en Manresa la Escuela de Otoño Josep Antoni Vandellós, bajo el lema "Población, natalidad y futuro. Las claves para la continuidad social y cultural de Cataluña". Entre los participantes anunciados figuran Mallén, el presidente de la plataforma, Guillem Fons, y otros especialistas vinculados a cuestiones demográficas y familiares.

Según la organización, han aceptado participar representantes de Junts per Catalunya, Aliança Catalana y Alhora. ERC y la plataforma Nexe Nacional han rechazado la invitación.

Otro miembro de Renaixença Demogràfica, Jordi Bohigas, ha defendido cambios culturales para revertir la baja natalidad y ha reclamado un entorno favorable a las familias y a la maternidad y paternidad tempranas.

La plataforma también difunde datos atribuidos a un estudio del Institut Ostrom según los cuales Cataluña tiene más personas mayores que niños desde aproximadamente 1996, una diferencia que, de acuerdo con sus proyecciones, podría seguir aumentando durante las próximas décadas.

Incentivos para familias y medidas contra la baja natalidad

Entre las iniciativas de Renaixença Demogràfica figura una campaña para fomentar la natalidad en Cataluña. La organización sostiene que el descenso de los nacimientos amenaza la continuidad demográfica y cultural del territorio.

Además, mantiene una agencia matrimonial dirigida a personas que buscan parejas con raíces catalanas y una bolsa de viviendas de alquiler destinada a determinadas familias.

El pasado 9 de octubre, la plataforma anunció