El uso de inteligencia artificial crece entre las pymes españolas
El barómetro de IndesIA sitúa en el 4,1 % las pymes españolas que usan IA e identifica diferencias por tamaño de empresa y territorio. IBTimes ES

La inteligencia artificial gana presencia en el tejido empresarial español, aunque su implantación continúa siendo limitada entre las pequeñas y medianas empresas. El porcentaje de pymes que utilizan esta tecnología de forma identificable se elevó al 4,1 % en 2026, frente al 2,9 % registrado en 2025 y el 2,1 % de 2024, según el Barómetro de IndesIA.

El estudio analiza 131.554 pequeñas y medianas empresas y examina la evolución de la adopción de inteligencia artificial, las tecnologías más utilizadas, las diferencias territoriales y la inversión pública en innovación. Los resultados muestran una tendencia ascendente, pero también importantes diferencias entre compañías según su tamaño y ubicación.

La evolución refleja una oportunidad para modernizar los negocios, automatizar tareas y mejorar la gestión de datos. Sin embargo, también pone de manifiesto que muchas empresas todavía necesitan conocimientos, recursos y planificación para incorporar estas herramientas a sus operaciones.

La adopción de inteligencia artificial aumenta en las pymes

El principal resultado del barómetro es el incremento de la presencia identificable de la inteligencia artificial en las empresas analizadas. En tres ediciones, el indicador pasó del 2,1 % en 2024 al 4,1 % en 2026.

Aunque la proporción prácticamente se duplicó desde la primera medición, el informe señala que el 95,9 % de las pymes analizadas todavía no presenta un uso de inteligencia artificial identificable mediante la metodología del estudio.

Esta cifra requiere una interpretación precisa. No significa necesariamente que el resto de las empresas nunca haya utilizado un chatbot o una herramienta de IA. El barómetro identifica el uso a partir de la información disponible y de su metodología de análisis, por lo que puede no recoger todas las utilizaciones individuales o informales.

La distinción es importante porque las empresas pueden encontrarse en distintas fases de transformación digital: desde trabajadores que prueban herramientas por iniciativa propia hasta organizaciones que integran sistemas de IA en procesos centrales del negocio.

Las empresas medianas lideran la adopción de IA

El tamaño de la empresa aparece como uno de los factores asociados al grado de implantación tecnológica. Según IndesIA, el 6,5 % de las compañías medianas, con entre 50 y 250 empleados, utiliza inteligencia artificial de forma identificable.

En las pequeñas empresas, con entre 10 y 50 trabajadores según la clasificación del informe, la tasa alcanza el 5,1 %. En las microempresas, con menos de 10 empleados, se sitúa en el 3,6 %.

Los datos muestran una diferencia entre las organizaciones de mayor tamaño y los negocios más pequeños. Las empresas medianas pueden disponer de más personal especializado, presupuesto tecnológico y capacidad para desarrollar proyectos, mientras que las microempresas suelen tener equipos más reducidos y menos recursos disponibles para experimentar con nuevas soluciones.

Los obstáculos de las pequeñas empresas

La adopción de inteligencia artificial requiere algo más que contratar una herramienta. Las compañías deben determinar qué tareas quieren mejorar, comprobar la calidad de los datos, formar a sus trabajadores y establecer medidas para proteger la información empresarial y de sus clientes.

En las empresas con recursos limitados, estas actividades pueden competir con otras prioridades, como mantener las ventas, gestionar proveedores o atender las operaciones diarias. Por ello, comenzar con aplicaciones concretas y de bajo riesgo puede resultar más práctico que intentar transformar toda la organización al mismo tiempo.

La formación también es relevante. Los trabajadores necesitan comprender cómo funcionan las herramientas, revisar sus resultados y reconocer cuándo una respuesta automatizada puede contener errores.

Madrid, Cataluña y País Vasco encabezan la adopción territorial

El barómetro identifica diferencias entre las comunidades autónomas. La Comunidad de Madrid registra la mayor proporción de pymes con uso identificable de inteligencia artificial, con un 6,3 %.

Cataluña ocupa la segunda posición, con un 4,9 %, seguida del País Vasco, con un 4,2 %. En el extremo inferior de los resultados se encuentran Castilla-La Mancha, con un 1,7 %; Castilla y León, con un 2 %; y las Islas Baleares, con un 2,3 %.

Estas diferencias muestran que la implantación de la tecnología no avanza al mismo ritmo en todo el territorio. La disponibilidad de profesionales especializados, las características del tejido empresarial, la actividad económica y el acceso a recursos para la innovación pueden influir en las posibilidades de adopción.

Sin embargo, las cifras por sí solas no explican todas las causas de las diferencias regionales. Para entenderlas con mayor precisión sería necesario analizar factores como la composición sectorial, el tamaño de las empresas y las características de cada mercado local.

La IA generativa y la automatización ganan protagonismo

El estudio también identifica cambios en los tipos de inteligencia artificial que utilizan las pymes. La automatización de flujos de trabajo y decisiones ocupa el primer lugar, con un 31,4 % dentro de la clasificación tecnológica del informe.

La inteligencia artificial generativa representa el 28,5 %, mientras que el aprendizaje automático o machine learning alcanza el 26,5 %.

La evolución indica que la adopción empresarial no se limita al análisis de datos. También incluye herramientas capaces de generar contenido, apoyar determinadas decisiones y automatizar procesos que anteriormente requerían una intervención manual más amplia.

Aplicaciones en administración, marketing y producción

Entre los usos empresariales identificados por IndesIA, la administración y la gestión representan el 27,7 %, mientras que marketing y ventas alcanzan el 25,7 %. Los procesos de producción concentran el 17,8 %.

En administración, la IA puede ayudar a organizar documentos, clasificar información y preparar borradores. En marketing, puede apoyar la generación de contenidos, el análisis de campañas y la segmentación de clientes. En producción, algunas aplicaciones permiten detectar patrones, mejorar la planificación y asistir en el control de procesos.

La utilidad de estas herramientas depende del contexto. Una solución apropiada para una empresa industrial puede no ser necesaria para un comercio pequeño. Antes de invertir, cada negocio debe identificar un problema concreto y evaluar si la tecnología ofrece una mejora verificable.

Las empresas que utilizan IA registran un mayor crecimiento de ventas

El barómetro de IndesIA también compara la evolución comercial de las empresas según su uso de inteligencia artificial. De acuerdo con el informe, las pymes que utilizan estas tecnologías registraron un crecimiento de ventas del 7,25 %, frente al 4,34 % de aquellas que no mostraban un uso identificado.

La diferencia es de 2,91 puntos porcentuales. El resultado sugiere una asociación entre la adopción de inteligencia artificial y un mayor crecimiento comercial en la muestra analizada.

No obstante, esta comparación no demuestra por sí sola que la IA sea la causa directa del crecimiento. Las empresas que adoptan tecnología también pueden diferenciarse por su tamaño, sector, inversión, preparación digital o estrategia comercial. Para determinar una relación causal sería necesario controlar estos y otros factores.

Cómo medir el beneficio real de la inteligencia artificial

Las empresas interesadas en incorporar IA pueden evaluar sus resultados mediante indicadores específicos. Entre ellos figuran el tiempo dedicado a una tarea, los costes operativos, la frecuencia de errores, la rapidez de respuesta al cliente y la evolución de las ventas.

La comparación entre los resultados anteriores y posteriores a la implementación ayuda a determinar si la herramienta aporta valor. También conviene considerar los gastos de suscripción, integración, formación y supervisión.

Este enfoque permite evitar inversiones basadas únicamente en expectativas y ayuda a decidir si conviene ampliar, modificar o abandonar una solución tecnológica.

La inversión pública en innovación supera los 4.600 millones de euros

El barómetro incluye un análisis de las subvenciones y ayudas públicas vinculadas a la innovación. Según el informe, en 2025 se destinaron 4.609 millones de euros a este ámbito, un 0,5 % más que el año anterior.

Entre 2022 y 2025, el volumen acumulado alcanzó los 18.379 millones de euros. Por comunidades autónomas, la Comunitat Valenciana concentró 1.066,97 millones de euros durante ese periodo, seguida de Cataluña, con 712,10 millones, y la Comunidad de Madrid, con 560,65 millones.

El estudio advierte que los territorios que acumulan más inversión pública no necesariamente presentan los mayores porcentajes de adopción empresarial de inteligencia artificial. Esto indica que el volumen de ayudas, por sí solo, no permite medir la implantación efectiva de una tecnología.

La importancia de orientar las ayudas a las necesidades empresariales

Para mejorar el impacto de la inversión, IndesIA plantea una mayor coordinación entre los recursos públicos, las necesidades de cada territorio y los sectores con capacidad para adoptar estas herramientas.

Las ayudas pueden facilitar proyectos de digitalización, formación y modernización de procesos, pero sus resultados dependen de cómo se diseñan y utilizan. También es importante que las empresas conozcan los programas disponibles y puedan acceder a ellos sin afrontar trámites desproporcionados.

La evaluación de estas iniciativas debe tener en cuenta no solo el dinero invertido, sino también los proyectos realizados, las capacidades adquiridas y las mejoras que puedan observarse en la actividad económica.

La formación y el talento son claves para extender la IA

La disponibilidad de profesionales con conocimientos tecnológicos es otro elemento importante para la adopción empresarial. Las compañías necesitan trabajadores capaces de seleccionar herramientas, gestionar datos, supervisar resultados y adaptar los sistemas a sus operaciones.

IndesIA destaca la necesidad de favorecer un desarrollo más equilibrado de la inteligencia artificial en España. Esto implica atender las diferencias entre territorios y facilitar que las pequeñas empresas también puedan aprovechar las oportunidades de la transformación digital.

La capacitación no tiene que limitarse a perfiles técnicos. Los responsables de administración, ventas, producción y atención al cliente también pueden beneficiarse de formación práctica para utilizar la IA de forma segura y eficiente.

Qué pueden hacer las pymes para avanzar en la transformación digital

Los resultados del barómetro muestran que la adopción de inteligencia artificial continúa creciendo, pero todavía existe margen para ampliar su uso. Para las pequeñas empresas, una estrategia gradual puede ayudar a reducir riesgos y aprovechar mejor los recursos disponibles.

  • Identificar una necesidad concreta: seleccionar una tarea repetitiva o un proceso que requiera demasiado tiempo.
  • Probar una solución: realizar una prueba limitada antes de extender la herramienta a toda la empresa.
  • Proteger los datos: establecer reglas sobre la información que puede introducirse en sistemas externos.
  • Formar al personal: enseñar a verificar resultados, detectar errores y utilizar las herramientas de forma responsable.
  • Medir el impacto: comparar costes, tiempos y resultados antes y después de la implementación.
  • Revisar periódicamente: comprobar si la solución sigue siendo útil y si necesita ajustes.

Este proceso permite que la tecnología responda a objetivos empresariales reales y facilita que las decisiones de inversión se apoyen en resultados medibles.

¿Qué porcentaje de pymes españolas utiliza inteligencia artificial?

Según el barómetro de IndesIA de 2026, el 4,1 % de las 131.554 pymes analizadas presenta un uso identificable de inteligencia artificial mediante la metodología del estudio.

¿Cómo ha evolucionado la adopción de IA desde 2024?

El indicador pasó del 2,1 % en 2024 al 2,9 % en 2025 y al 4,1 % en 2026, lo que refleja un aumento durante las tres ediciones del barómetro.

¿Qué empresas utilizan más la inteligencia artificial?

Las medianas empresas registran una tasa del 6,5 %, seguidas de las pequeñas, con un 5,1 %, y las microempresas, con un 3,6 %.

¿Qué comunidades autónomas destacan en la adopción de IA?

La Comunidad de Madrid lidera con un 6,3 %, seguida de Cataluña, con un 4,9 %, y el País Vasco, con un 4,2 %.

¿Cuáles son las aplicaciones de IA más utilizadas?

En la clasificación tecnológica del informe destacan la automatización de flujos y decisiones, con un 31,4 %; la IA generativa, con un 28,5 %; y el aprendizaje automático, con un 26,5 %.

¿La inteligencia artificial garantiza un aumento de las ventas?

No. El barómetro identifica un mayor crecimiento de ventas entre las pymes que utilizan IA, pero esta asociación no demuestra que la tecnología sea la única causa de la diferencia. Los resultados dependen de diversos factores empresariales.

Conclusión

La adopción identificable de inteligencia artificial entre las pymes españolas aumentó hasta el 4,1 % en 2026, según IndesIA. El crecimiento respecto a las mediciones anteriores muestra que estas tecnologías ganan presencia, especialmente entre las empresas medianas y en territorios como Madrid, Cataluña y el País Vasco.

Al mismo tiempo, el barómetro refleja que la implantación sigue siendo desigual y que la inversión tecnológica necesita acompañarse de formación, planificación y evaluación de resultados. Para ampliar el uso de la IA, las pymes deberán identificar aplicaciones útiles, proteger sus datos y comprobar que las herramientas aportan mejoras concretas a sus operaciones.