El gas pimienta que desató el caos en el Congreso: 12 atendidos y varias zonas precintadas
El gas se liberó accidentalmente en dependencias de la Cámara tras la sesión de control, mientras los servicios jurídicos estudian posibles responsabilidades disciplinarias.

Lo que comenzó como un enfrentamiento político durante la sesión de control al Gobierno terminó provocando un incidente de seguridad en varias dependencias del Congreso. La diputada del PP Ana Vázquez mostró desde su escaño un bote de gas pimienta para denunciar la situación en Ceuta y, horas después, varias zonas de la Cámara tuvieron que ser desalojadas y precintadas tras liberarse parte del contenido del aerosol.
El episodio dejó al menos 12 personas atendidas por los servicios médicos del Congreso, entre ellas trabajadores de la Cámara y miembros de una delegación parlamentaria de Mauritania. Una de las visitantes sufrió vómitos después de entrar en uno de los baños afectados.
El origen del incidente se conoció después. Un trabajador del equipo del PP reconoció haber manipulado el bote a petición de Vázquez. Según explicó, la diputada le pidió que lo limpiara porque, aunque consideraba que estaba vacío, tenía restos en el exterior. Durante la operación, el empleado accionó accidentalmente el mecanismo y salió parte del producto. Otras informaciones apuntan a que el aerosol llegó a activarse varias veces.
El gas terminó extendiéndose por distintas zonas del edificio de ampliación. La Policía y los servicios del Congreso tuvieron que intervenir y acordonar tres baños, un comedor, una cocina y zonas próximas. El olor también provocó molestias en otros espacios de la Cámara.
Una mañana marcada por la bronca
Todo había comenzado en el hemiciclo, durante la intervención de Ana Vázquez al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. La portavoz popular mostró el bote para ilustrar su denuncia sobre la situación de seguridad en Ceuta y lo presentó como un elemento que, según su argumento, utilizan mujeres y escolares de la ciudad para protegerse.
La escena provocó la reacción inmediata de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Después de consultar con los letrados de la Cámara, llamó al orden a Vázquez y le pidió que abandonara el hemiciclo y depositara el aerosol fuera de la sala.
La diputada se resistió inicialmente a abandonar su escaño y defendió que el recipiente estaba vacío. Armengol volvió a llamarla al orden y advirtió de que un nuevo apercibimiento podía tener consecuencias disciplinarias. Finalmente, Vázquez salió del hemiciclo entre los aplausos de sus compañeros del PP.
Desde la Presidencia del Congreso sostienen que la cuestión no dependía de que el bote estuviera vacío. La preocupación era que una diputada había introducido y mostrado en el hemiciclo un objeto que la Presidencia consideraba un arma.
Vázquez, por su parte, mantuvo una interpretación distinta. Aseguró que el spray no constituía un arma en las circunstancias en las que lo llevaba y anunció que volvería a llevarlo al Congreso si fuera necesario.
Los letrados estudiarán posibles responsabilidades
Ahora el episodio tendrá una segunda derivada: la disciplinaria. Los servicios jurídicos del Congreso deberán analizar lo ocurrido y determinar si corresponde alguna medida contra la diputada.
La Presidencia de la Cámara espera contar con los informes policiales antes de tomar una decisión definitiva. La cuestión no se limita a la exhibición del aerosol durante el pleno. También deberá esclarecerse cómo se manipuló posteriormente el bote y cómo acabó liberándose parte de su contenido dentro de las instalaciones parlamentarias.
El Reglamento del Congreso contempla medidas disciplinarias ante determinadas conductas dentro del hemiciclo. La discusión jurídica se centra ahora en cómo encaja el episodio concreto protagonizado por Vázquez y qué consecuencias pueden derivarse de él.
A ello se suma la normativa sobre armas. El Reglamento de Armas establece restricciones generales sobre los aerosoles de defensa, aunque contempla excepciones para determinados sprays homologados y autorizados para su venta. Ese es precisamente uno de los argumentos que está utilizando el PP para cuestionar la actuación de Armengol.
La Presidencia del Congreso sostiene, en cambio, que el hecho de que determinados aerosoles puedan venderse legalmente no significa que puedan introducirse y exhibirse dentro del hemiciclo.
El incidente terminó afectando a visitantes y trabajadores
Aquí Ana Vázquez pasándole el espray al mamporrero que supuestamente después lo vació en un baño. Son unos delincuentes de lo más cutre. Por si alguien lo dudaba. pic.twitter.com/vimhmveiUD
— Óscar Puente (@oscar_puente_) September 23, 2026
Mientras en el salón de plenos continuaba la disputa política, en otro edificio del Congreso la situación adquiría un carácter muy distinto.
Una visitante de una delegación parlamentaria de Mauritania tuvo que recibir asistencia médica después de sufrir una indisposición tras entrar en uno de los baños afectados. Otras personas presentaron molestias relacionadas con la exposición al gas.
Los trabajadores del Congreso comenzaron a desalojar las zonas afectadas y los agentes revisaron las instalaciones para determinar de dónde procedía el producto. También se inspeccionaron las imágenes de seguridad para reconstruir los movimientos registrados en los baños.
La situación obligó incluso a retirar parte de la comida de una zona de comedor, según informaciones publicadas durante la jornada.
El episodio resulta especialmente llamativo porque el mismo bote que había provocado la discusión política en el hemiciclo terminó originando horas después un problema real de seguridad dentro de la Cámara.
PP y PSOE trasladan la pelea a los pasillos
La tensión tampoco terminó cuando Vázquez abandonó el hemiciclo. El incidente se convirtió rápidamente en otro frente de enfrentamiento entre Gobierno y oposición.
La diputada popular acusó a Armengol de haber querido alterar el desarrollo de la sesión de control y defendió que se había utilizado el reglamento para impedirle explicar su posición. El PP respaldó públicamente a su portavoz.
La Presidencia del Congreso mantiene la versión contraria: Armengol actuó ante la exhibición de un objeto que consideró incompatible con las normas de seguridad de la Cámara.
El episodio se produjo, además, en una sesión ya cargada de reproches entre Gobierno y oposición, con la ausencia de Pedro Sánchez y con varios asuntos especialmente tensos sobre la mesa.
Ahora, mientras continúa la disputa política, queda por determinar la parte más concreta del asunto: qué ocurrió exactamente con el aerosol, quién asumirá las responsabilidades por su manipulación y si la actuación de Ana Vázquez tendrá finalmente consecuencias disciplinarias dentro del Congreso.





















