Satélite Starlink
Varias personas observan cómo un cohete SpaceX Falcon 9 que transporta la misión Starlink 10-54 despega desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Cabo Cañaveral, Florida, el 12 de junio de 2026.

Una empresa israelí de tecnología publicitaria habría dirigido sus operaciones contra usuarios del servicio de internet por satélite Starlink, propiedad de Elon Musk, en más de 100 países, utilizando potencialmente anuncios en internet para rastrear su ubicación y vigilar sus actividades, según un nuevo informe.

Los investigadores de TrendAI, una división de la empresa japonesa de ciberseguridad Trend Micro, concluyeron que Discover-Tech estaba detrás de un volumen inusualmente elevado de anuncios dirigidos a usuarios de Starlink, según seis personas conocedoras de la investigación que hablaron con Reuters.

El presunto operador fue el principal pujador por espacios publicitarios vinculados al tráfico de Starlink en 105 países y concentró aproximadamente el 13% de las pujas ganadoras del conjunto de datos analizado por los investigadores. Esa proporción era casi cinco veces superior a su cuota del tráfico publicitario general.

TrendAI identificó la actividad con el nombre en clave Shadow-Earth-79, pero no hizo pública la identidad de la empresa responsable. Las seis fuentes dijeron a Reuters que el nombre en clave se refería a Discover-Tech, una firma israelí ya acusada de utilizar sistemas de publicidad digital con fines de vigilancia.

La investigación examinó las subastas publicitarias, el proceso automatizado mediante el cual las empresas pujan para mostrar anuncios en páginas web y aplicaciones móviles. Estos sistemas pueden revelar a los anunciantes participantes información sobre los dispositivos de los usuarios, sus conexiones a internet y su ubicación aproximada.

Al recopilar y combinar esos datos a lo largo del tiempo, un operador podría identificar potencialmente a personas o vigilar sus actividades en internet sin acceder directamente a sus cuentas.

Los investigadores de TrendAI afirmaron que los patrones de puja eran más compatibles con una recopilación de datos relacionada con la vigilancia que con la publicidad comercial convencional.

Starlink, operado por SpaceX, ofrece acceso a internet mediante satélites, en lugar de depender por completo de las redes de telecomunicaciones terrestres tradicionales. El servicio se ha vuelto especialmente importante en regiones remotas y zonas de conflicto, como Ucrania, donde las fuerzas militares lo utilizan para las comunicaciones y las operaciones con drones.

La conectividad por satélite también puede permitir a los usuarios eludir las restricciones nacionales de internet, lo que convierte su ubicación y sus actividades en un objetivo de especial interés para los gobiernos que tratan de vigilar las comunicaciones.

TrendAI descubrió que Shadow-Earth-79 fue el principal pujador publicitario en todo el tráfico observado en Siria, Libia, Yemen y Sudán del Sur, y ocupó el segundo puesto en Afganistán.

La operación también concentró cuotas inusualmente elevadas de la actividad publicitaria en varios otros países. Representó aproximadamente el 91% de las pujas ganadoras observadas en Hungría, el 90% en Israel, el 77% en Egipto y el 75% en Azerbaiyán.

Los investigadores identificaron actividad publicitaria relacionada con Starlink en Camerún, Siria, Sudán, Myanmar y Libia, países en los que el servicio afronta restricciones regulatorias. Advirtieron de que la geolocalización de las direcciones de internet no siempre es precisa, aunque contrastaron los resultados con los datos públicos de Starlink sobre la ubicación de su red.

TrendAI afirmó que los patrones indicaban que Shadow-Earth-79 probablemente operaba una infraestructura concebida para rastrear y seleccionar objetivos, y no para la publicidad convencional.

Los hallazgos confirman la existencia de actividad publicitaria sospechosa vinculada a conexiones de Starlink, pero no demuestran de forma independiente que determinados usuarios fueran identificados con éxito o sufrieran ataques de spyware.

Las acusaciones se producen después de sendas investigaciones publicadas el 15 de octubre por Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, y por la empresa de seguridad publicitaria Confiant, que identificaron por su nombre a Discover-Tech.

Citizen Lab concluyó que la infraestructura publicitaria de la empresa se había utilizado para distribuir spyware desarrollado por Candiru, una compañía israelí de software de vigilancia incluida en 2021 en la lista negra del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Los investigadores confirmaron que 45 dispositivos con Windows pertenecientes a empleados de Al Jazeera fueron comprometidos entre 2024 y 2025 mediante anuncios maliciosos.

La técnica, descrita como un ataque de clic cero, permitía infectar los dispositivos con spyware sin que los usuarios tuvieran que hacer clic en un enlace ni descargar un archivo.

Tras las investigaciones, Google retiró a Discover-Tech de sus registros de proveedores publicitarios y canceló a principios de octubre su acceso a las plataformas de intercambio de publicidad de la compañía. El negocio de tecnología publicitaria de Comcast, Beeswax, y otras plataformas también adoptaron medidas para restringir el acceso de la empresa.

Al menos una importante empresa tecnológica estadounidense y una organización internacional han abierto desde entonces investigaciones internas para determinar si sus empleados fueron objetivos de anuncios de Discover-Tech, informó Reuters citando a personas conocedoras del asunto.

El periódico también descubrió que los investigadores de TrendAI habían barajado identificar públicamente a Discover-Tech en su informe del 15 de octubre, pero descartaron esa posibilidad después de que directivos de la empresa plantearan objeciones legales, según cinco fuentes.

TrendAI no explicó directamente por qué había omitido el nombre. La empresa afirmó que su método de atribución pretendía evitar errores y etiquetas engañosas que pudieran afectar a las investigaciones de ciberseguridad.

Discover-Tech y su consejero delegado no respondieron a las solicitudes de comentarios de Reuters durante las dos semanas anteriores. SpaceX tampoco respondió.