Ábalos critica el registro de su vivienda, defiende a su pareja y niega haber cobrado comisiones.
El exministro cuestiona la necesidad y proporcionalidad de la actuación de la UCO, niega haber recibido comisiones ilegales y rechaza vínculos empresariales con Corvillo.

El exministro cuestiona desde prisión la actuación de la UCO contra su pareja, Andrea de la Torre, considera desproporcionado el nuevo registro de su domicilio y rechaza haber mantenido negocios con Christian Corvillo.
El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha criticado duramente el nuevo registro de su vivienda, realizado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Desde prisión, el antiguo dirigente socialista ha calificado la intervención de "espectáculo circense" y ha cuestionado tanto su necesidad como su proporcionalidad. En un comunicado, también ha defendido a su pareja, Andrea de la Torre, y ha negado haber recibido comisiones ilegales o mantenido relaciones empresariales con Christian Corvillo.
Ábalos ha recordado que su domicilio ya fue registrado en junio de 2025, antes de su ingreso en prisión. Según sostiene, aquella actuación no permitió obtener pruebas que respaldaran las acusaciones dirigidas contra él. El exministro ha asegurado que desconoce el contenido del nuevo auto judicial y, por tanto, los motivos concretos que justifican otra entrada en la vivienda.
"Otro registro, otro escarnio. Y, una vez más, la sospecha convertida en castigo", ha manifestado en el escrito, en el que expresa su indignación por la cobertura informativa de la operación y por las actuaciones dirigidas contra su pareja.
Cuestiona la necesidad del registro y defiende a su pareja
Una parte central del comunicado está dedicada a la situación de Andrea de la Torre y a las informaciones que relacionan la investigación con la compra de un inmueble en 2024. Ábalos ha señalado que la adquisición se produjo casi tres años después de su salida del Ministerio de Transportes y ha rechazado que pueda vincularse con supuestas comisiones ilegales.
De acuerdo con su explicación, la operación inmobiliaria se financió mediante dos préstamos. Por ello, considera que los investigadores podían haber solicitado los documentos y las aclaraciones necesarias sin recurrir a un nuevo registro.
"Si lo que se pretende investigar es cómo se financió la compra, bastaba con requerir la documentación y pedir las explicaciones oportunas", ha defendido. A su juicio, la intervención fue "traumática", "innecesaria" y "desproporcionada" para esclarecer una posible operación de blanqueo de capitales o una eventual infracción fiscal.
El exministro también ha denunciado las consecuencias que, según su versión, la actuación ha tenido para la intimidad y la actividad académica de De la Torre. Ha afirmado que todavía no dispone del acta del registro ni del inventario de los objetos incautados y que no ha podido comunicarse con ella porque los agentes le retiraron el teléfono móvil.
Entre los efectos intervenidos, Ábalos ha mencionado su ordenador de sobremesa, que, según asegura, ya había sido examinado por la UCO durante el registro de junio de 2025. También ha señalado que se retiraron apuntes y materiales de estudio de su pareja.
El exdirigente socialista considera que estas actuaciones contribuyen a presentar públicamente a De la Torre como integrante de una organización criminal sin que, en su opinión, existan motivos para ello. "No todo vale", ha advertido, al reclamar que se respeten los derechos y las garantías procesales de las personas afectadas.
Niega relaciones empresariales con Christian Corvillo
El comunicado incluye asimismo una respuesta a las informaciones sobre la relación entre Ábalos y Christian Corvillo. El exministro ha reconocido que lo conoce, pero ha asegurado que sus contactos se limitaron al ámbito político durante su trayectoria en el PSOE y, especialmente, durante su etapa como secretario de Organización. Según ha explicado, buena parte de esas comunicaciones estuvieron relacionadas con cuestiones internas de la provincia de Córdoba.
"Jamás he tenido con él ninguna relación de negocios, ni he participado en mordidas, ni he recibido nada de él", ha afirmado. También ha negado conocer posibles vínculos empresariales entre Corvillo y Víctor de Aldama.
Ábalos ha añadido que, después de abandonar el Gobierno, mantuvo algunos contactos personales con Corvillo, a quien ha descrito como una de las pocas personas que se interesaron por su situación. "No voy a permitir que se convierta una relación personal en una relación delictiva que nunca ha existido", ha sostenido.
Por otro lado, ha cuestionado las referencias a la constructora AZVI y al administrador ferroviario ADIF en las informaciones relacionadas con la investigación. El exministro asegura desconocer qué conexión podrían tener ambas entidades con los hechos que se están investigando.
Alude a la coincidencia con unas declaraciones de Koldo García
En la parte final del escrito, Ábalos ha mencionado la coincidencia entre el registro de su domicilio y unas declaraciones realizadas ese mismo día por Koldo García en la Cadena SER. En ellas, García habló de un supuesto intento de soborno por parte del Partido Popular.
El exministro ha evitado atribuir una intención concreta a la coincidencia, aunque ha reconocido que le resulta llamativa. "No voy a atribuir intenciones que desconozco, pero tampoco voy a fingir que no llama poderosamente la atención", ha señalado.
Ábalos ha concluido que no pretende obstaculizar las investigaciones judiciales ni recibir un trato privilegiado. Su reclamación, según ha expresado, es que las actuaciones se desarrollen con proporcionalidad y respeten los derechos de todas las personas implicadas.
"La investigación de un delito no puede convertirse en un espectáculo circense ni la sospecha en una condena pública", ha concluido.

