Desahucio de una mujer de 87 años
Manifestación en Madrid por el desahucio de una mujer mayor. IBTimes ES

El desahucio de María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, una mujer de 87 años con movilidad reducida y una discapacidad reconocida del 50%, ha generado una amplia reacción social en España. La mujer tuvo que abandonar el 23 de septiembre de 2026 la vivienda del barrio madrileño de Retiro en la que residía desde 1956.

El procedimiento judicial se produjo después de varios intentos anteriores que habían sido aplazados. Durante la jornada se desplegó un importante dispositivo policial mientras grupos de activistas y vecinos intentaban impedir la ejecución del desalojo. Finalmente, Maricarmen salió del inmueble en camilla y fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón para ser atendida.

Una vivienda en la que llevaba más de siete décadas

La historia de Maricarmen comenzó en 1956, cuando su familia pasó a ocupar la vivienda situada en el distrito madrileño de Retiro. Durante décadas permaneció en el inmueble bajo un contrato de alquiler de renta antigua.

El conflicto se intensificó después de que el edificio cambiara de propietario. Según la información difundida sobre el caso, la vivienda terminó vinculada a Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, mientras que la situación contractual de la inquilina pasó a ser objeto de una prolongada disputa judicial.

La propiedad planteó un nuevo alquiler de 1.650 euros mensuales, una cantidad que, según EFE, resultaba inasumible para Maricarmen, cuyos ingresos procedían fundamentalmente de una pensión.

El cuarto intento terminó con el desalojo

La ejecución del desahucio se produjo después de tres intentos anteriores que no habían llegado a completarse. En la madrugada y durante las primeras horas de la mañana del 23 de septiembre, activistas y miembros del Sindicato de Inquilinas de Madrid se concentraron frente al edificio para intentar impedir la actuación judicial.

La intervención se prolongó durante varias horas. Según EFE, agentes de la Policía Nacional desalojaron a las personas que permanecían en las inmediaciones y en el edificio, mientras la comisión judicial continuaba con el procedimiento.

Finalmente, la mujer fue sacada del inmueble en camilla debido a su movilidad reducida. Personal del Samur Social la trasladó posteriormente al Hospital Gregorio Marañón.

Maricarmen permaneció en observación médica

Después del desalojo, Maricarmen permaneció ingresada en el hospital. Según información publicada por EFE el 24 de septiembre, su entorno señaló que se encontraba bien, aunque permanecería en observación debido a los efectos físicos y emocionales asociados a la situación vivida durante el operativo.

El traslado al hospital se convirtió en una de las imágenes más difundidas del caso, al mostrar a la mujer abandonando en camilla el inmueble en el que había vivido durante más de 70 años.

El caso genera protestas en Madrid

La situación provocó concentraciones de apoyo a Maricarmen y movilizaciones relacionadas con el acceso a la vivienda. El caso también fue utilizado por organizaciones sociales para reclamar una mayor protección para personas mayores y hogares que afrontan dificultades para asumir los precios del alquiler.

Las movilizaciones se produjeron tanto antes como después de la ejecución del desahucio. El caso también tuvo repercusión fuera de Madrid y fue recogido por medios internacionales, debido a la edad de la afectada, su movilidad reducida y el tiempo que llevaba residiendo en la vivienda.

La disputa sobre el contrato de alquiler

Uno de los elementos centrales del conflicto fue la situación del antiguo contrato de arrendamiento. La vivienda estaba sometida inicialmente a un régimen de renta antigua, que permitía mantener unas condiciones de alquiler diferentes a las existentes actualmente en el mercado.

Tras el cambio de propiedad del inmueble, surgió la disputa sobre la continuidad de la relación contractual y las condiciones económicas aplicables. El conflicto se prolongó durante años y terminó llegando a los tribunales.

Según las informaciones publicadas sobre el caso, una resolución judicial terminó permitiendo que el procedimiento de desahucio continuara hasta su ejecución.

Una oferta para cubrir parte del alquiler

Durante el conflicto también surgieron iniciativas para intentar encontrar una solución que permitiera a Maricarmen permanecer en su vivienda.

Entre ellas estuvo la propuesta de una persona que, según varios medios, se ofreció a asumir la diferencia entre la cantidad que la mujer podía pagar y el alquiler reclamado. La iniciativa, sin embargo, no permitió detener definitivamente el procedimiento.

Este episodio añadió otro elemento al debate sobre las alternativas disponibles para personas mayores que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad residencial.

El caso llega al debate político

El desahucio también provocó reacciones de representantes de diferentes formaciones políticas. Algunos dirigentes lo utilizaron para reclamar cambios en las políticas de vivienda y una mayor protección para determinados colectivos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó públicamente el caso de "tragedia social", mientras que representantes de otros partidos y administraciones defendieron posiciones diferentes sobre las responsabilidades y las posibles soluciones.

Estas declaraciones forman parte del debate político generado por el caso y no modifican por sí mismas el procedimiento judicial que desembocó en el desalojo.

La vivienda vuelve al centro del debate

El caso de Maricarmen se produce en un contexto de preocupación en España por el precio de la vivienda y de los alquileres. El encarecimiento de los arrendamientos en determinadas zonas urbanas ha generado dificultades para distintos grupos de población, especialmente para hogares con ingresos limitados.

Las organizaciones que apoyaron a Maricarmen han utilizado su situación para reclamar medidas que permitan evitar que personas mayores o con dificultades económicas terminen perdiendo sus viviendas.

Por otro lado, el caso también pone de manifiesto la complejidad de los conflictos entre propietarios e inquilinos cuando existen contratos antiguos, cambios de titularidad y procesos judiciales prolongados.

¿Qué ocurrió después del desalojo?

Tras abandonar el inmueble, Maricarmen fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón. Posteriormente, se plantearon diferentes alternativas para su alojamiento y atención, mientras continuaban las reacciones sociales al caso.

El Ayuntamiento de Madrid ofreció una alternativa residencial de emergencia, según informaciones publicadas sobre el caso, mientras familiares y personas de su entorno también estudiaban otras opciones.

La situación posterior al desahucio ha mantenido abierto el debate sobre cómo garantizar una solución habitacional adecuada para personas mayores que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

Un caso que trasciende la historia personal

El desalojo de Maricarmen se ha convertido en un caso de gran repercusión porque reúne varios elementos que actualmente generan debate en España: el acceso a la vivienda, el precio de los alquileres, los contratos de renta antigua, la protección de las personas mayores y los procedimientos judiciales de desahucio.

La imagen de una mujer de 87 años saliendo en camilla de la vivienda donde había residido desde 1956 ha contribuido a convertir el caso en uno de los episodios más comentados de la actualidad española.

Más allá de las diferentes posiciones políticas y sociales, el caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de analizar cómo se aplican las normas de vivienda cuando los procedimientos afectan a personas de edad avanzada o con circunstancias de especial vulnerabilidad.

¿Quién es Maricarmen?

María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, es una mujer de 87 años que residía desde 1956 en una vivienda del distrito madrileño de Retiro. Tiene movilidad reducida y una discapacidad reconocida del 50%.

¿Cuándo fue desalojada?

El desahucio se ejecutó el 23 de septiembre de 2026, después de varios intentos anteriores que habían sido aplazados.

¿Por qué se produjo el conflicto?

El conflicto estuvo relacionado con la situación del antiguo contrato de alquiler y las nuevas condiciones económicas planteadas después del cambio de propiedad del inmueble. La disputa terminó desarrollándose durante varios años en los tribunales.

¿Qué ocurrió con Maricarmen después del desalojo?

La mujer fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón, donde permaneció en observación después del operativo. Según EFE, su entorno indicó que se encontraba bien, aunque se decidió mantenerla ingresada durante unos días.

¿Por qué el caso ha generado tanta repercusión?

El caso combina la edad y movilidad reducida de la afectada con el hecho de que llevaba más de siete décadas viviendo en la misma vivienda. Además, se produjo en medio del debate sobre los precios del alquiler y el acceso a la vivienda en España.