Los hoteles en España buscan aumentar sus ingresos más allá de las habitaciones
El sector apuesta por reutilizar espacios comunes, atraer al público local y ofrecer servicios adicionales para mejorar la rentabilidad.

Los hoteles en España están impulsando nuevas estrategias para mejorar su rentabilidad mediante el aprovechamiento de espacios que tradicionalmente tenían un uso limitado. Terrazas, azoteas, salones, zonas comunes y áreas de desayuno se están convirtiendo en oportunidades para ofrecer servicios adicionales, atraer a clientes locales y aumentar los ingresos sin necesidad de ampliar las instalaciones.
Esta tendencia se puso de manifiesto durante una mesa redonda del Hospitality Real Estate Forum, titulada "Beyond Rooms: ¿Cómo evoluciona el negocio hotelero más allá de las habitaciones?". En el encuentro participaron representantes de Meliá Hotels International, Room00 Group y Typsa, quienes analizaron cómo transformar los espacios hoteleros en activos más productivos.
Terrazas y azoteas ganan protagonismo en la rentabilidad hotelera
Las terrazas, los clubes de playa y las azoteas con vistas, conocidos como rooftops, se encuentran entre los espacios con mayor potencial comercial. Además de complementar la experiencia de alojamiento, pueden atraer a visitantes que buscan opciones gastronómicas, encuentros sociales y actividades de ocio.
Laura de Vega, vicepresidenta de Alimentos y Bebidas de Meliá Hotels International, destacó que estos espacios pueden generar una mayor facturación gracias al gasto medio de sus clientes y al movimiento de visitantes.
Las cadenas hoteleras también exploran servicios complementarios que permiten aprovechar mejor las instalaciones. Entre ellos figuran las consignas de equipaje, las lavanderías abiertas a clientes locales y otros servicios que, cuando es viable, pueden automatizarse para reducir los costes operativos.
Los espacios comunes pueden utilizarse durante todo el día
Una de las principales oportunidades consiste en adaptar un mismo espacio a diferentes actividades según la hora. De esta forma, una zona que se utiliza para desayunos puede convertirse en una sala para reuniones empresariales por la tarde y recuperar su función social por la noche.
Rafael Hinojosa, director global de Excelencia Operacional de Room00 Group, explicó que los establecimientos con numerosas zonas comunes, como los hostels, disponen de distintas posibilidades para comercializar sus instalaciones. Los espacios pueden acoger reuniones, encuentros profesionales o actividades que posteriormente generen consumo en el bar del establecimiento.
Esta estrategia permite buscar ingresos adicionales sin construir nuevas áreas. Sin embargo, requiere una planificación que tenga en cuenta la demanda, los horarios y los costes asociados a cada actividad.
El diseño flexible es clave para aprovechar cada metro cuadrado
Para que un espacio pueda cumplir distintas funciones, su diseño debe contemplar desde el principio aspectos como la iluminación, la acústica, las conexiones eléctricas y el mobiliario. Una distribución flexible facilita los cambios de uso y evita que cada transformación requiera grandes inversiones o largos periodos de preparación.
También es importante adaptar el ambiente a las necesidades de cada público. Una sala preparada para una reunión de trabajo, por ejemplo, puede necesitar una disposición y unas condiciones diferentes a las de un espacio de ocio.
El objetivo no consiste simplemente en multiplicar los usos de una zona, sino en conseguir que cada actividad genere ingresos suficientes sin incrementar excesivamente los gastos de personal, mantenimiento y operación.
Los hoteles buscan atraer también al público local
La apertura de determinadas instalaciones a personas que no están alojadas en el hotel representa otra vía para ampliar el negocio. Los residentes pueden acudir a los establecimientos para tomar algo, celebrar reuniones o disfrutar de sus espacios de ocio y gastronomía.
Según Room00 Group, ofrecer experiencias y crear espacios de encuentro ayuda a generar comunidad alrededor del establecimiento. Esta relación con el público local puede ampliar la clientela y aumentar el consumo de servicios adicionales.
La estrategia no se limita a los alojamientos económicos. Jabier Fernández, responsable de Arquitectura de Typsa, señaló que aprovechar las instalaciones durante más horas constituye un reto para todos los segmentos, incluido el hotel de lujo. La adaptación normativa también influye en la velocidad con la que pueden implantarse algunos nuevos usos.
La rentabilidad requiere planificación y no solo inversión
Transformar una zona común en una nueva fuente de ingresos no garantiza por sí mismo mejores resultados. Antes de realizar cambios, los hoteles necesitan analizar la demanda potencial, los costes de adaptación, el personal necesario y la posible repercusión en la experiencia del huésped.
Meliá también subrayó la importancia de evaluar si la utilización de un espacio puede contribuir a mejorar el precio medio de las habitaciones. De esta manera, las decisiones sobre instalaciones y servicios se relacionan tanto con los ingresos complementarios como con el rendimiento general del alojamiento.
En definitiva, el sector hotelero está avanzando hacia modelos que aprovechan mejor sus activos existentes. La combinación de diseño flexible, servicios adicionales y conexión con el entorno local ofrece nuevas posibilidades de negocio, siempre que cada iniciativa responda a la demanda y mantenga bajo control los costes operativos.
¿Cómo pueden los hoteles generar ingresos más allá de las habitaciones?
Pueden comercializar terrazas y azoteas, ofrecer servicios gastronómicos, alquilar salas para reuniones, habilitar espacios para eventos y poner determinados servicios a disposición de clientes locales.
¿Qué espacios de un hotel pueden aprovecharse mejor?
Entre los espacios con potencial se encuentran las zonas de desayuno, los salones, las terrazas, las azoteas, las áreas comunes y las salas que permanecen vacías durante parte del día.
¿Por qué es importante el diseño flexible?
Porque facilita que una misma zona se adapte a diferentes actividades con cambios sencillos de mobiliario, iluminación y distribución, reduciendo la complejidad operativa.
¿Es suficiente invertir más para mejorar la rentabilidad?
No necesariamente. Antes de invertir, conviene estudiar la demanda, los gastos operativos y la contribución del nuevo servicio a los ingresos generales del hotel.
¿Los clientes locales pueden utilizar estos espacios?
Sí. Los hoteles pueden abrir determinados servicios al público local, por ejemplo, sus bares, terrazas o espacios para reuniones, siempre que las condiciones del establecimiento lo permitan.

