Las energéticas españolas dispararán sus beneficios en 2026
Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve prevén resultados históricos ante el repunte de los precios de la energía

Las principales compañías energéticas españolas afrontan 2026 con unas perspectivas de beneficios extraordinarias debido al fuerte incremento de los precios del petróleo, el gas y la electricidad. Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve acumularon 9.863 millones de euros de beneficio neto durante los primeros seis meses del año.
El resultado sitúa a las cinco grandes compañías cerca de alcanzar en solo medio año la cifra obtenida conjuntamente durante todo 2023. Además, las previsiones de los analistas apuntan a que el beneficio conjunto podría aproximarse a los 20.000 millones de euros al cierre de 2026.
Las grandes energéticas españolas disparan sus ganancias
La evolución de los precios de la energía está teniendo un impacto significativo en las cuentas de las grandes compañías del sector. El encarecimiento del petróleo, el gas y la electricidad ha creado un escenario favorable para las empresas expuestas a estas actividades.
Las cinco compañías analizadas —Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve— registraron ya durante el primer semestre unos resultados que anticipan un año especialmente positivo para el sector.
Los beneficios podrían acercarse a los 20.000 millones
Los expertos consideran que la segunda mitad de 2026 podría mantener la tendencia favorable observada durante los primeros seis meses. Los precios de la energía han continuado elevados durante el verano, especialmente en los mercados del gas, el petróleo, la electricidad y los carburantes.
Si este escenario se mantiene, las grandes energéticas del Ibex 35 podrían cerrar el ejercicio con unas ganancias históricas cercanas a los 20.000 millones de euros. Esta cifra supondría más del doble de la obtenida conjuntamente tres años antes y más de un 50 % por encima del resultado de 2025.
¿Por qué están aumentando tanto los beneficios?
Uno de los principales factores es el incremento de los precios de las materias primas energéticas. La evolución del petróleo y el gas repercute directamente en las compañías dedicadas a la extracción, la transformación, la comercialización y la generación de energía.
Además, la incertidumbre geopolítica ha contribuido a mantener elevada la presión sobre los mercados energéticos.
La guerra en Oriente Próximo aumenta la presión sobre los precios
El contexto internacional continúa siendo uno de los factores que explican la volatilidad de los mercados energéticos. Las tensiones derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán han contribuido al aumento de los precios del petróleo y el gas.
La situación se produce también en un momento en el que Europa mantiene una especial preocupación por el nivel de sus reservas de gas y por la seguridad del suministro energético.
Este escenario beneficia a determinadas empresas energéticas, pero al mismo tiempo genera consecuencias negativas para hogares y empresas debido al aumento de los costes de la energía.
Crece el debate sobre un nuevo impuesto energético
El fuerte aumento de los beneficios ha reactivado el debate político sobre la posibilidad de aplicar un impuesto extraordinario a las grandes empresas energéticas.
La discusión no es nueva. España ya estableció un gravamen extraordinario sobre determinadas compañías energéticas durante la crisis provocada por el aumento de los precios tras la invasión rusa de Ucrania.
Ahora, distintos representantes políticos vuelven a plantear la posibilidad de destinar una parte de los beneficios extraordinarios a financiar medidas destinadas a reducir el impacto de la crisis energética sobre los ciudadanos.
España y otros países piden una respuesta coordinada en Europa
El debate fiscal ha adquirido una dimensión europea. España, Alemania, Italia, Austria y Polonia han defendido la posibilidad de establecer un impuesto extraordinario coordinado sobre los beneficios obtenidos por las compañías petroleras como consecuencia de la situación energética.
El objetivo planteado por estos países es evitar que las consecuencias económicas de la crisis recaigan principalmente sobre los consumidores y las cuentas públicas.
¿Qué propone el Gobierno español?
El Ejecutivo español ha defendido la necesidad de estudiar mecanismos que permitan que las empresas que obtienen mayores beneficios durante una crisis energética contribuyan también a afrontar sus consecuencias.
Sin embargo, cualquier nueva medida fiscal tendría que superar importantes obstáculos políticos en el Congreso de los Diputados.
Las energéticas defienden sus inversiones
Las compañías afectadas no niegan que sus resultados estén siendo elevados, pero defienden que sus beneficios deben analizarse teniendo en cuenta las inversiones realizadas durante años y las pérdidas registradas en otros ejercicios.
Las empresas también sostienen que necesitan mantener una elevada capacidad de inversión para garantizar el suministro energético y afrontar la transición hacia un modelo con mayor presencia de tecnologías bajas en emisiones.
El precedente del impuesto extraordinario
El Gobierno español ya intentó prolongar en 2025 el gravamen extraordinario aplicado a las empresas energéticas, pero la propuesta no consiguió el respaldo parlamentario necesario.
La dificultad para alcanzar acuerdos políticos vuelve a aparecer ahora en un contexto marcado por la inflación, el aumento de las facturas y la proximidad de un nuevo ciclo electoral.
Los consumidores también sufren el aumento de la energía
El incremento de los beneficios empresariales contrasta con la presión que los precios energéticos ejercen sobre los hogares. El aumento de los carburantes y de otros costes relacionados con la energía ha contribuido al repunte de la inflación española.
En agosto, la inflación alcanzó el 4,3 %, según los datos citados en la información, lo que aumentó la preocupación por el impacto del encarecimiento de la energía en el coste de vida.
Las ayudas energéticas llegan a una etapa decisiva
El Gobierno había adoptado distintas medidas para contener el impacto de la crisis energética, entre ellas bonificaciones relacionadas con los consumos energéticos y reducciones fiscales sobre los carburantes.
Sin embargo, varias de estas medidas tienen una duración limitada. Cualquier nueva ampliación o modificación deberá superar el correspondiente proceso parlamentario.
¿Qué puede ocurrir con las energéticas en 2026?
El comportamiento de los precios internacionales será determinante para conocer el resultado final de las compañías. Si el petróleo, el gas y la electricidad continúan en niveles elevados, las empresas podrían mantener unas ganancias excepcionales.
Por el contrario, una estabilización de los mercados energéticos podría reducir el ritmo de crecimiento de sus beneficios durante los últimos meses del año.
¿Cuánto han ganado las grandes energéticas españolas en 2026?
Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve acumularon conjuntamente 9.863 millones de euros de beneficio neto durante el primer semestre de 2026.
¿Cuánto podrían ganar las energéticas en todo 2026?
Las previsiones recogidas en la información apuntan a que las cinco grandes compañías podrían acercarse conjuntamente a los 20.000 millones de euros de beneficio durante el conjunto del ejercicio.
¿Qué empresas están obteniendo estos beneficios?
Las compañías analizadas son Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Moeve, anteriormente conocida como Cepsa.
¿Por qué están aumentando los beneficios de las energéticas?
El principal factor es el elevado nivel de los precios de la energía, especialmente del petróleo, el gas y la electricidad, además de la situación geopolítica internacional.
¿El Gobierno quiere crear un nuevo impuesto a las energéticas?
Existe un debate político sobre la posibilidad de establecer un impuesto extraordinario sobre los beneficios de las grandes compañías energéticas. España también ha defendido junto a otros países europeos la búsqueda de una respuesta coordinada.
¿Cómo afecta esta situación a los consumidores?
El aumento de los precios energéticos puede elevar el coste de los carburantes, la electricidad y otros bienes y servicios, contribuyendo a aumentar la inflación y reducir el poder adquisitivo de los hogares.
¿Las empresas están en contra de pagar más impuestos?
Las compañías defienden que sus resultados deben analizarse teniendo en cuenta las inversiones realizadas durante años y los periodos anteriores en los que registraron pérdidas o menores beneficios.
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