El fenómeno Shakira: madres, hijas y amigas se rinden ante su particular parque de atracciones
El espacio creado en Villaverde reúne a fans de todas las edades con conciertos, gastronomía, literatura, moda y cultura colombiana antes de los doce recitales de la artista.

Shakira convierte Madrid en una fiesta para mujeres de todas las edades: música, amigas y mucho "colorinchi"
Hay lugares a los que uno va por un concierto y otros a los que va simplemente a pasarlo bien. El Macondo Park de Shakira parece estar en esa segunda categoría.
Desde que abrió sus puertas, cientos de mujeres comenzaron a llenar el recinto con banderas de Colombia, sombreros de cowboy, minifaldas, pelucas moradas y outfits inspirados en algunos de los videoclips más conocidos de la cantante. Había niñas con sus madres, grupos de amigas de 20 y 30 años y también mujeres que ya rondaban los 50 o los 60.
Y eso dice bastante de Shakira. Lleva más de tres décadas haciendo música y, de alguna manera, ha conseguido que varias generaciones crezcan con sus canciones.
El Macondo Park, instalado en el espacio Iberdrola Music, en Villaverde, es la enorme ciudad que la cantante ha creado en Madrid para acompañar sus doce conciertos. Hay música, comida, moda, literatura, cultura colombiana y todo tipo de actividades. Mucho color, mucho movimiento y, sobre todo, mucha gente con ganas de disfrutar.
Aunque el comienzo no fue precisamente perfecto.
Las puertas estaban previstas para abrir a las 15:30, pero terminaron haciéndolo una hora más tarde. El sol pegaba fuerte y los primeros silbidos no tardaron en aparecer. Desde la organización intentaban quitarle hierro al asunto: "Bueno, ya sabes, es el primer día".
Pero una vez abiertas las puertas, el ambiente cambió por completo.
Después de atravesar los ocho arcos de entrada, con las letras "ESLATINA", comenzaron los gritos, las risas y los saltos. De fondo sonaba Ahí te dejo Madrid y para muchos empezaba por fin algo que llevaban meses esperando.
Entre quienes habían viajado expresamente para estar allí estaba Melissa, una italiana veinteañera que llegó desde Milán. Shakira es una de esas artistas que algunas personas llevan escuchando prácticamente desde que tienen memoria.
Y eso se repetía una y otra vez entre el público. Mujeres que escuchaban a Shakira cuando tenían 20 años y que ahora ponen sus canciones a sus hijas. O niñas que crecieron con sus temas y hoy, con 30 años, siguen cantándolos.
Es curioso: Shakira ha conseguido atravesar generaciones sin dejar de estar presente.
"Esto no es un concierto, es toda una experiencia", contaban Paz y Nati, dos amigas de Galicia y Madrid que rondaban los 60 años. Las dos estaban en el pabellón de la Biblioteca, donde las escritoras Melca Escobar y Carolina Reoyo hablaban sobre Cien años de soledad.
Allí también estaba Lorena, una colombiana de 20 años que vive en Zaragoza desde hace dos. Vestida con un look muy cowboy, tenía claro qué era lo que más le gustaba del festival.
"Me encantan sus clásicos, pero también me gusta mucho la lectura. Me encanta que Shakira haya traído todo esto de Macondo y García Márquez", explicaba.
Y es que esa mezcla parece ser una de las claves del Macondo Park. No todo gira alrededor de las canciones. También hay un intento de mostrar Colombia desde la literatura, la gastronomía, la moda y la cultura.
Un día para dejar a los hijos en casa
Shakira has officially kicked off her Madrid residency tonight in front of 54,688 attendees! 🇪🇸✨
— Layania🐺🦍 (@Meetlayania) September 18, 2026
And we have a new fuchsia outfit for “La Fuerte”! 💗🔥 https://t.co/sfuMxgiu3b pic.twitter.com/NqBLuytzFE
No muy lejos estaba el pabellón de gastronomía. La gente ya hacía cola para comer y beber, aunque los precios no eran precisamente de festival barato: una cerveza o un tinto de verano costaban 7,5 euros y solo el vaso suponía otros tres euros.
En una de las mesas había siete amigas de entre 30 y 40 años que habían llegado desde Barcelona. Algunas eran colombianas y otras no, pero todas tenían claro por qué habían ido.
"Shakira es autenticidad, empoderamiento y latinidad", resumía una de ellas.
Ese día habían dejado a los hijos en casa. No porque no quisieran compartir la experiencia con ellos, sino porque esta vez querían disfrutar de algo distinto: una tarde solo entre amigas.
Y esa idea se repetía bastante. El Macondo Park parecía haberse convertido, por unas horas, en una especie de escapada de la vida cotidiana.
También estaban las madres que sí habían llevado a sus hijas. Laura y Ares, de apenas nueve años, disfrutaban del regalo de cumpleaños de la pequeña. MariCarmen y Alba, otra madre e hija, habían viajado desde Xinzo de Limia, en Ourense, para vivir juntas la experiencia.
El propio Pino Sagliocco, responsable de Live Nation España, lo definió como un "Disneyworld musical". Y viendo lo que había dentro, la comparación no parecía tan exagerada.
Música, moda y hasta García Márquez
En el pabellón verde, dedicado a la moda, había menos movimiento, aunque una larga cola esperaba para asistir a un desfile de Ágatha Ruiz de la Prada.
En el pabellón rojo la cosa era diferente. Poco a poco se iba llenando para escuchar a Santos Bravos y después a Guitarricadelafuente.
Entre el público estaban Alejandra y Oriana, dos colombianas de 33 años que llevan ocho viviendo en Barcelona. Para ellas, Shakira no es solo una cantante.
La describían como inteligente, políglota, culta y muy humana. También destacaban su trabajo social con niños en Colombia y los proyectos educativos de su fundación.
La conversación volvía una y otra vez a lo mismo: música, Colombia y la relación que muchos fans sienten con Shakira.
Y entonces aparecieron Orlando y Andrés.
Él venezolano, ella colombiano, ambos de poco más de 30 años y vestidos como las protagonistas de Las de la intuición: minifaldas de colegio y pelucas moradas. El look no pasaba precisamente desapercibido.
Para ellos, la canción también tiene un significado especial dentro de la comunidad LGTBI.
Pero, más allá de la música, volvían a hablar de la labor social de Shakira. "Yo la amo y esto no me lo perdería por nada del mundo", decía uno de ellos.
Un parque para olvidarse de todo
El Macondo Park tiene sus inconvenientes. Con unas 55.000 personas dentro, era inevitable encontrarse con colas y zonas bastante llenas.
El pabellón naranja, donde se podían ver prendas, fotografías y otros objetos relacionados con Shakira, era uno de los puntos donde más costaba moverse.
También estaba el calor. Y el retraso inicial tampoco ayudó.
Pero había algo que parecía pesar más que todo eso: las ganas de pasarlo bien.
Porque durante unas horas aquel lugar funcionaba como una especie de pausa. Madres, hijas, amigas, parejas, fans que habían viajado desde otros países... todos habían ido allí por lo mismo: escuchar música, bailar, hacerse fotos y disfrutar.
Quizá esa sea la verdadera idea detrás del Macondo Park.
No hace falta tener 20 años para sentirse parte de la fiesta. Ni 30, ni 40, ni 60.
Basta con conocer una canción de Shakira y que, cuando empiece a sonar, el cuerpo se acuerde solo de cómo bailarla.
Y por unas horas, entre música, colores, amigas y sombreros de cowboy, los problemas pueden esperar.
El Macondo Park es una ciudad efímera temática de ocho pabellones montada en el espacio Iberdrola Music de Madrid para acoger los 12 conciertos de la residencia europea de Shakira.
— forumabierto (@forumabierto) September 18, 2026
El recinto concebido para las actuaciones de la cantante colombiana funciona como un parque… pic.twitter.com/cG5Gonozzz





















