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Spanish police organize the eviction of migrants from the temporary makeshift El Guano camp near the Trampolin beach in Spain's north African enclave of Ceuta on October 11, 2026. Thomas COEX / AFP via Getty Images

El teniente coronel declaró ante la Audiencia Nacional que tomó las decisiones operativas durante la entrada masiva de migrantes de julio y que la noche anterior había informado de la presencia de seis embarcaciones marroquíes. El jefe de la Policía Nacional, por su parte, afirmó que afrontó la llegada de miles de personas sin una alerta previa ni un dispositivo extraordinario.

La investigación judicial sobre la entrada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta los días 30 y 31 de julio continúa con las declaraciones de los mandos policiales que gestionaron la crisis. Este lunes comparecieron ante la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón un inspector jefe de la Policía Nacional destinado entonces en la ciudad autónoma y el jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta.

Ambos ofrecieron versiones sobre la gestión de la frontera y las decisiones adoptadas durante la llegada de miles de personas. Según fuentes jurídicas citadas por RTVE, los dos mandos llegaron a discutir durante los acontecimientos, que, según la información publicada, implicaron la entrada de unas 70.000 personas.

La Guardia Civil sostiene que reabrió la frontera por seguridad

El teniente coronel de la Guardia Civil aseguró ante la jueza que el delegado del Gobierno no le dio instrucciones operativas durante la entrada masiva. Según su declaración, informó de lo que estaba sucediendo, pero fue él quien tomó las decisiones sobre el dispositivo y optó por no mantener cerrada la frontera.

El mando justificó esa decisión por el riesgo de que se formara una aglomeración peligrosa, con posibles aplastamientos entre las personas que intentaban acceder a Ceuta.

Según su testimonio, la noche anterior a los acontecimientos la Guardia Civil había informado al delegado del Gobierno de la presencia de seis embarcaciones marroquíes: dos interceptoras, dos patrulleras y otras dos embarcaciones pequeñas.

El teniente coronel afirmó que le llamó la atención la presencia de esos barcos en una jornada con niebla. También sostuvo que observó a autoridades marroquíes dando instrucciones mientras, según su relato, algunos militares permanecían sin intervenir. Añadió que pequeñas embarcaciones recogían a personas en el mar y las trasladaban hasta la playa.

Respecto a la frontera del Tarajal, el responsable de la Guardia Civil insistió en que mantenerla cerrada podía haber provocado una concentración de personas con consecuencias graves. Según explicó, después de que la Policía Nacional la cerrara durante unos minutos, la Guardia Civil decidió reabrirla por el riesgo de que se produjera un tapón humano.

El mando también afirmó que resultaba imposible contener la llegada de entre 2.500 y 5.000 personas por hora con los efectivos disponibles.

La Policía Nacional denuncia falta de medios y coordinación

El jefe de la Policía Nacional en Ceuta ofreció una versión diferente sobre la gestión de la frontera. Según su declaración, agentes marroquíes, tanto uniformados como vestidos de paisano, realizaron gestos para facilitar el avance de las personas hacia territorio español.

El responsable policial aseguró que afrontó la llegada masiva "sin alerta previa ni un dispositivo extraordinario", aunque afirmó que había reclamado más medios y que el protocolo de la Policía Nacional no llegó a activarse.

A su juicio, la frontera debía haberse cerrado ante la magnitud de la entrada. Sin embargo, según su testimonio, la Guardia Civil ordenó reabrirla al considerar que el cierre podía provocar una acumulación de personas y aumentar el riesgo de que algunas acabaran cayendo al agua.

El inspector jefe también señaló que existía un problema de autoridad en la frontera y que no hubo coordinación previa entre ambos cuerpos, aunque sí se produjo coordinación posteriormente.

Describió lo ocurrido como una "avalancha descontrolada" en la que había personas de características diversas. Según su relato, muchos de los migrantes parecían tranquilos mientras avanzaban.

La jueza continúa investigando la actuación de las autoridades

Las declaraciones forman parte de las diligencias dirigidas por la magistrada María Tardón para esclarecer cómo actuaron las fuerzas de seguridad y las autoridades durante la entrada masiva de julio, así como qué información y alertas estaban disponibles antes de los acontecimientos.

La instructora acordó estos interrogatorios después de recibir un fotograma relacionado con momentos clave de la avalancha, en el que se puede identificar a agentes que participaron en el dispositivo. Según la resolución judicial descrita en la información, las declaraciones buscan determinar qué sabía cada nivel de responsabilidad institucional y cómo se tomaron las decisiones.

El martes está previsto que comparezcan tres miembros del Gobierno de Ceuta: Alberto Ramón Gaitán Rodríguez, Nabila Benzina Pavón y Alejandro Ramírez Magaña. Los tres fueron señalados por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, como integrantes de su Ejecutivo que tuvieron presencia directa en las zonas afectadas o participaron activamente en la gestión de la crisis.

Las comparecencias continuarán el miércoles con otros tres agentes de las fuerzas de seguridad.

La investigación pretende reconstruir la secuencia de los hechos, esclarecer la coordinación entre los cuerpos policiales y determinar qué información manejaban las autoridades antes de la llegada masiva de migrantes.