Expertos piden mejorar la atención para evitar problemas de visión
La iniciativa OFTIMUM propone mejorar el cribado, la teleoftalmología y el seguimiento de cinco patologías oculares

Expertos en Oftalmología y otras áreas sanitarias han reclamado elevar los objetivos de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que pueden provocar pérdida de visión en España. La petición se produce ante una estimación según la cual ocho millones de personas podrían tener problemas graves de visión en 2030.
Las propuestas se han presentado durante una jornada organizada por Europa Press en IESE Business School, en Madrid, donde se ha dado a conocer OFTIMUM, una iniciativa estratégica impulsada por IESE y patrocinada por AbbVie que pretende mejorar el abordaje de diferentes patologías oftalmológicas.
El proyecto plantea una transformación hacia un modelo más preventivo, coordinado y centrado en las necesidades de cada paciente.
Cinco enfermedades concentran parte de la preocupación
OFTIMUM centra sus propuestas en cinco enfermedades oftalmológicas que pueden ocasionar una pérdida importante de visión: glaucoma, retinopatía diabética, edema macular diabético, degeneración macular asociada a la edad y oclusión venosa retiniana.
Se trata de patologías con características diferentes, pero que comparten la necesidad de realizar un diagnóstico adecuado y establecer un seguimiento adaptado al riesgo de cada paciente.
Los especialistas participantes consideran necesario mejorar la capacidad del sistema sanitario para detectar estas enfermedades antes de que el daño visual pueda llegar a ser irreversible.
OFTIMUM propone un nuevo modelo asistencial
La iniciativa presentada por IESE establece un marco de actuación compuesto por ocho dimensiones, 22 metas y 12 intervenciones prioritarias.
El objetivo es disponer de una hoja de ruta que pueda adaptarse a las características de las diferentes comunidades autónomas y hospitales. El proyecto también incorpora indicadores para medir la evolución de las medidas propuestas.
Entre las prioridades se encuentran una mayor coordinación entre profesionales, el acceso equitativo a los servicios sanitarios, la formación de los profesionales y la sensibilización de la población.
Pasar de medir actividad a medir resultados
Jordi Cohen, director del proyecto y Senior Associate de IESE CRHIM, ha señalado que la iniciativa pretende favorecer un cambio desde un modelo centrado principalmente en la actividad asistencial hacia otro que preste mayor atención a los resultados en salud.
Esta transformación también incorpora la experiencia del paciente y el bienestar de los profesionales sanitarios como elementos del modelo de atención.
El diagnóstico temprano es una de las prioridades
Una de las principales propuestas de los expertos es mejorar los procesos de cribado y diagnóstico. El objetivo es identificar las enfermedades oftalmológicas durante una etapa en la que todavía exista margen para intervenir y preservar la visión.
El presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, Alfredo García-Layana, ha planteado la necesidad de definir y estandarizar los criterios utilizados para el cribado y las pruebas diagnósticas.
Para ello, considera relevante disponer de una historia clínica electrónica integrada que permita a los profesionales acceder a la información necesaria para valorar al paciente.
La teleoftalmología puede facilitar el acceso
Otra de las herramientas planteadas es la teleoftalmología. Los sistemas de valoración remota pueden contribuir a realizar determinados procesos de triaje y ayudar a identificar a los pacientes que necesitan una valoración presencial prioritaria.
El objetivo es utilizar las herramientas digitales como complemento de la asistencia sanitaria y facilitar el diagnóstico y tratamiento precoz cuando las circunstancias clínicas lo permitan.
Los expertos también han señalado que estas tecnologías todavía tienen margen para extenderse dentro del sistema sanitario.
La tecnología debe estar integrada en el sistema sanitario
La utilización de herramientas digitales no se limita a incorporar nuevos dispositivos. Los especialistas consideran necesario integrarlas con los sistemas de información sanitaria y establecer protocolos que permitan utilizar los datos de manera efectiva.
La historia clínica electrónica puede desempeñar un papel importante al permitir registrar variables clínicas, resultados de pruebas y datos aportados directamente por los pacientes.
Alertas para pacientes que abandonan el seguimiento
Otro de los problemas identificados durante la jornada es la pérdida de seguimiento de determinados pacientes. Cuando una persona deja de acudir a las revisiones recomendadas, existe el riesgo de que la enfermedad progrese sin que los profesionales puedan intervenir a tiempo.
Por este motivo, una de las propuestas consiste en desarrollar sistemas de recaptación y alertas dentro de la historia clínica electrónica.
Estos mecanismos podrían ayudar a identificar a las personas que se encuentran fuera del seguimiento previsto y facilitar que los equipos sanitarios vuelvan a contactar con ellas cuando sea necesario.
Objetivos más exigentes para la atención oftalmológica
OFTIMUM plantea varios objetivos cuantificables para avanzar hacia un modelo asistencial más homogéneo.
Entre las metas señaladas se encuentra que el 100 por cien de los pacientes elegibles reciban el tratamiento establecido por las guías clínicas. También se plantea que al menos el 90 por ciento de los casos sean diagnosticados antes de que el daño visual sea irreversible.
Otro objetivo consiste en que al menos tres de cada cuatro pacientes tengan registrada su experiencia asistencial en la historia clínica electrónica.
Estas metas buscan reducir las diferencias existentes entre centros y territorios y facilitar una evaluación más precisa de los resultados obtenidos.
La medicina de precisión llega también a la Oftalmología
Los expertos consideran que la medicina de precisión puede desempeñar un papel cada vez mayor en el manejo de las enfermedades oftalmológicas.
La propuesta plantea que este enfoque pueda estar implantado en al menos el 90 por ciento de los hospitales, utilizando información clínica y otros indicadores para adaptar las decisiones a las características de cada paciente.
El objetivo no consiste únicamente en recopilar grandes cantidades de información, sino en identificar aquellos datos que realmente aporten valor para el diagnóstico, la elección del tratamiento y el seguimiento.
La investigación continúa siendo fundamental
La investigación constituye otra de las áreas consideradas prioritarias. El desarrollo de nuevos tratamientos y herramientas diagnósticas puede ampliar las opciones disponibles para pacientes con enfermedades que amenazan la visión.
Los especialistas participantes han defendido que la investigación debe mantenerse vinculada a las necesidades reales de los pacientes y a los resultados que se obtienen en la práctica clínica.
La disponibilidad de nuevos datos y tecnologías también puede favorecer una mejor identificación de los pacientes con mayor riesgo de progresión.
La pérdida de visión también afecta a la calidad de vida
Los problemas de visión no tienen únicamente consecuencias clínicas. Una pérdida visual significativa puede afectar a la autonomía, las actividades cotidianas, las relaciones sociales y el bienestar emocional de los pacientes.
Por este motivo, los especialistas y representantes de pacientes que han participado en el proyecto han defendido que la atención sanitaria tenga en cuenta la experiencia de la persona y no se limite exclusivamente a los resultados de las pruebas médicas.
La Organización Mundial de la Salud también señala que una parte importante de los casos de discapacidad visual puede prevenirse o tratarse, lo que sitúa la detección y el acceso a la atención como elementos fundamentales de la respuesta sanitaria.
Un reto para el sistema sanitario español
La previsión de que millones de personas puedan presentar problemas graves de visión durante los próximos años plantea un desafío para el sistema sanitario español.
El envejecimiento de la población, la evolución de enfermedades crónicas como la diabetes y la necesidad de realizar un seguimiento prolongado de determinadas patologías hacen necesario adaptar los recursos asistenciales.
En este contexto, los impulsores de OFTIMUM plantean combinar prevención, diagnóstico precoz, tecnología, coordinación entre profesionales y participación del paciente.
¿Cuántos españoles podrían tener problemas graves de visión en 2030?
La estimación presentada durante la jornada sitúa en alrededor de ocho millones el número de personas que podrían tener problemas graves de visión en España en 2030. Se trata de una proyección, no de una cifra actual.
¿Qué es OFTIMUM?
Es una iniciativa estratégica presentada por IESE Business School que propone medidas para mejorar el manejo de determinadas enfermedades oftalmológicas. Cuenta con participación de profesionales sanitarios y representantes de pacientes y está patrocinada por AbbVie.
¿Qué enfermedades aborda el proyecto?
OFTIMUM prioriza el glaucoma, la retinopatía diabética, el edema macular diabético, la degeneración macular asociada a la edad y la oclusión venosa retiniana.
¿Qué papel tendrá la historia clínica electrónica?
Los expertos consideran que una historia clínica electrónica integrada puede facilitar el intercambio de información, el seguimiento de los pacientes y la identificación de personas con mayor riesgo de complicaciones.
¿Puede la teleoftalmología ayudar a detectar enfermedades?
Puede utilizarse como herramienta complementaria para determinadas valoraciones remotas y procesos de triaje. Su aplicación concreta depende de la enfermedad, el paciente y los protocolos establecidos por los servicios sanitarios.
¿Por qué es importante detectar pronto las enfermedades oculares?
Porque algunas patologías pueden provocar daños visuales irreversibles si no se diagnostican y tratan a tiempo. La detección temprana permite valorar las opciones terapéuticas disponibles y establecer un seguimiento adecuado.





















